sábado, 11 de junio de 2016

MANUALES TÉCNICOS DE MUSEOLOGIA CATALOGACIÓN Y GESTIÓN DE LAS COLECCIONES CIENTÍFICAS DE HISTORIA NATURAL

Las Colecciones de un Museo de Ciencias Naturales suelen representar a modo de un retrato más o menos desdibujado de las piezas que componen la naturaleza. En el caso del Museo Nacional de Ciencias Naturales (C.S.I.C.), se podría decir que muestran también una radiografía de los distintos avalares de una sociedad cambiante que ha incidido de manera más o menos contundente en su historia, en principio no tan aséptica como debería ser la de los fondos patrimoniales de un país.
Las políticas científicas modernas contemplan las colecciones a modo de bancos de datos, conceptualmente similares a las bibliotecas. Surgen así por ejemplo "zootecas" o "litotecas", e incluso otras colecciones que incorporan mediante nuevas tecnologías registros sin soporte orgánico, como las bioacústicas o las imágenes. Nuestro país ha carecido durante mucho tiempo de profesionales en la adquisición, mantenimiento y gestión de colecciones de Historia Natural, un colectivo especializado que las necesidades sociales ahora reclaman, por la proliferación reciente de instituciones museológicas de índole autonómico y local. Esta serie de manuales técnicos, cuya andadura comienza con este volumen, confiamos contribuya a evitar algunos errores pasados y a dar a conocer nuevas tecnologías de aplicación en museología.n

GEOTURISMO & DESENVOLVIMENTO LOCAL (en portugués)

Geotourismo es un tipo de turismo que se ha desarrollado en todo el mundo en los últimos años. De hecho, ​​vienen a visitar "maravillas geológicas", tales como montañas, cañones o cuevas. sin embargo, sólo en los últimos tiempos hay un verdadero desafío en este sector y que ha sido el desarrollo de un mercado con características muy específicas.
desde sus antepasados
Excelencia en turismo de naturaleza se apoya en el uso sostenible del patrimonio natural y promover el conocimiento Naturaleza a través de la interpretación. Este nicho ha sido también está creciendo en los últimos años alrededor de los turistas del mundo y de la naturaleza buscan destinos con marca de excelencia, ya que queremos desarrollar a través de las redes globales de Geoparques europeos y bajo los auspicios de la UNESCO.
El geoturismo es un segmento emergente en el que el objetivo se centra en la geodiversidad. Se ha creado un nuevo nicho con nuevas especificidades y las nuevas contingencias que acompaña no sólo las tendencias generales del turismo, sino también impone sus propias tendencias. Geoparques son pioneros en Geoturismo y ejemplos de desarrollo local sostenible.

TEJIENDO LOS LAZOS DE UN LEGADO; QHAPAQ ÑAN CAMINO PRINCIPAL ANDINO

El Centro del Patrimonio Mundial ha sido el destinatario de los deseos de seis Estados Parte de la Convención del Patrimonio Mundial para definir un proceso de cooperación internacional que tenga como colofón la nominación del Camino Principal Andino, bien patrimonial trans-fronterizo que comparten los países de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Desde el 29 de enero de 2003, el Centro del Patrimonio Mundial ofreció su sede en París para comenzar a conciliar las expectativas de cada uno de los Estados Miembros, en una labor que es de todos. Como es su misión, el Centro del Patrimonio Mundial ha organizado, por deseo expreso de los Representantes Permanentes de sus Países en París, reuniones, sesiones informativas y actividades, con el fin de articular un proceso complejo y al mismo tiempo referencial para el cumplimiento de la filosofía del texto madre: la Convención del Patrimonio Mundial Cultural y Natural.

viernes, 10 de junio de 2016

¿POR QUÉ NO PODEMOS TOMAR FOTOGRAFÍAS EN MUSEOS DE ARTE?

Esta podría ser una escena, que se puede observar, cientos de veces al día, en los museos de arte de todo el mundo. Digamos, que se trata de una madre con una hija adolescente bastante inquieta, algo nada fuera de lo común por otra parte. La hija, refunfuñando, se pone delante de una famosa pintura, por indicación de su madre. La madre prepara la cámara de su teléfono inteligente y encuadra a su hija delante de una obra famosa, pongamos “Los Girasoles” de Van Gogh, por ejemplo. A medida que enmarca el tiro, un guardia da un paso hacia adelante y le dice, muy seco: “No se pueden hacer fotos”. La mujer se disculpa. Ella y su hija (la niña con una amplia sonrisa) salen de la sala apresuradamente, internándose en la siguiente galería, no sin sentir cierta vergüenza por la pública llamada de atención.

En un intento de equilibrar tantas restricciones sobre los derechos de autor, ser menos autoritarios y convivir con los omnipresentes teléfonos con cámara, algunos museos están aflojando sus políticas del “no está permitido hacer fotos aquí”. El episodio que nos hemos inventado, podría haber ocurrido en cualquier lugar y momento. Estamos en una época, en que la gente dispara fotos por todas partes, a todas las cosas habidas y por haber. Este es un hecho que el crítico de fotografía, Jörg M. Colberg, describe como “un acto compulsivo”. Este fenómeno ha creado una serie de retos para los museos de arte, muchos de los cuales tienen limitaciones muy estrictas en lo relacionado con hacer fotografías a todo lo que se mueve y a lo que no, ya sea con el fin de proteger las obras sensibles a la luz de los flashes, o a causa de los derechos de autor. Nosotros creemos que se debe más a esto último

Sin embargo, la omnipresencia de las cámaras digitales, junto con el impulso irrefrenable de tomar fotografías de la gente, ha llevado a muchos museos a revisar sus políticas en los últimos años. Instituciones como el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, el Instituto de Arte de Chicago, la Galería Nacional de Arte, el Museo GettyLouvrePrado, por nombrar unos pocos, comienzan a permitir hacer fotografías en todos o en algunos de sus espacios de exposición. Además, con la introducción de las soluciones de realidad aumentada y virtual, y los dispositivos de emisión de contenidos a los teléfonos (DECs), los guardias pueden volverse locos, y ésto conlleva tener que levantar un poco la mano.
Ciertamente, hay razones prácticas para levantar esa mano dichas restricciones. Las políticas del “fotos NO”, resultan  difíciles de cumplir. Puede darse la paradoja de que los guardias de sala estén tan pendientes de la gente con los smartphones en la mano, que no vean a niños tocando una pintura. Además, a medida que los dispositivos se hacen más pequeños, resultan más difíciles de detectar y controlar. Tendremos que analizar si los guardias deberían agudizar tanto la vista como el resto de los sentidos, para poder evitar que se hagan fotografías, o estar más pendientes de los niños y niñas con padres y madres tendentes a la indolencia absoluta (la semana pasada dos madres filmaron con sus teléfonos a sus hijos, mientras éstos rompían una escultura en un museo de arte de Shanghai. Eso si que es de nota).

Las redes sociales, a su vez, también complican el problema. En enero pasado, el Pew Research Center American Life Project, informó que el 97 por ciento de las más de 1.200 instituciones de arte que encuestaron, estaban presentes en plataformas como Twitter, YouTube y Flickr. El Museo de Arte Moderno de Nueva York, por ejemplo, publica fotos de obras de arte y los procesos de instalación de sus obras en Facebook (donde cuenta con cerca de 1,3 millones de seguidores). El Museo de Arte Contemporáneo de Massachusetts, tiene fotos de sus dibujos murales de Sol LeWitt en Instagram, y varias otras instituciones – desde el Museo de Arte Moderno de San Francisco a la Galería Albright-Knox Art, en Buffalo – tienen imágenes en sus respectivos blogs, y otras plataformas con es Tumblr. Por otra parte, instituciones como el Museo de Brooklyn y LACMA tienen archivos de imágenes de alta resolución de sus colecciones, disponibles, de forma gratuita para el público, en sus sitios web.

Si los museos comparten las imágenes de sus colecciones a alta resolución, resultará difícil para los visitantes entender que no puedan hacer fotos de los cuadros y esculturas en esos museos que las facilitan. Si un museo es muy activo en las redes sociales, publicando continuamente fotografías de sus obras, por ejemplo, puede resultar molesto para el visitante, acceder al espacio físico, y que le llame la atención un guardia, al intentar hacer una foto con su cámara digital. MoMA y MASS MoCA, permiten hacer fotografías en la mayor parte de sus salas, eso es cierto, pero hay otros muchos que no.

El mayor obstáculo a las políticas de aceptación en lo referente a hacer fotos en los museos, es el tema de los derechos de autor. Los museos, en la mayoría de los casos, no poseen los derechos de autor de las obras que exponen, lo que crea serios problemas legales cuando los visitantes empiezan al tomar fotos de ellas. Un abogado/a especializado/a en temas de derechos de autor, podría asegurar que la fotografía de una obra se considera como una “obra reproducida”, y ésto supondría, potencialmente, una violación de los derechos de autor del propietario de dicha obra. Pero la avalancha de cámaras, y de sus dueños, junto con el hecho de que la gran mayoría de los visitantes simplemente quieren tomar una foto para su álbum de Facebook, ha llevado a algunas instituciones, tales como el MoMA, el Museo de Indianápolis, y el Museo de Brooklyn, a plantear a los donantes y propietarios de las obras que exponen, si autorizan que se tomen fotos a sus obras donadas, siempre y cuando las imágenes nos sean para uso comercial.

Naturalmente, hay visitantes outsiders que ocasionalmente rompen las reglas, perjudicándonos a todos con sus acciones: un visitante del Museo de Arte de Indianápolis, recientemente, tomó fotos de todas las galerías, incluso de las que estaban cerradas al público por obras, incluyendo también las salas privadas, fuera de los límites a la fotografía, y luego las ofreció para la venta en línea. Este tipo de comportamiento, sin embargo, es una excepción bastante rara.

Durante años, los defensores de la cultura de código abierto, así como un coro creciente de blogueros de arte, han presionado para que se implanten políticas de hacer fotos menos restrictivas, justificando, con una opinión bastante generalizada, que nuestro legado artístico común está destinado a ser compartido. Por no hablar de la ironía de que esté prohibido tomar fotos en los centros culturales que exponen obras de artistas como Andy Warhol, Sherrie Levine, y Richard Prince, figuras cuyo trabajo se basa, en gran medida, en las fotografías que hicieron otros. Como forma de cultura, nos comunicamos cada vez más, a través del uso de las imágenes. Hace veinte años, un visitante de un museo habría discutido sobre una obra de arte con sus amigos durante la cena. Hoy en día, esa misma persona, en vez de cocinar una cena para sus amigos, subirá la foto de la obra a Facebook y añadirá los comentarios que se le ocurran. Cómo ha cambiado la película. Tal vez, el mismo visitante podría mezclar su foto con otros elementos visuales y transformarlo, con la ayuda del consabido Photoshop, en algo nuevo. Cada día, son más y más los usuarios de los sitios de intercambio de imágenes, como Pinterest, que crean sus propias obras, collages y galerías temáticas dedicadas a todo tipo de cosas, desde bebés muy feos, a imágenes de horribles edificios del Brutalismo más cochambre.

Esta transformación, en la forma en que las personas digieren los estímulos visuales, es algo que el teórico de la Universidad de Harvard, Lawrence Lessig, ha descrito como un cambio de la cultura de la “sólo lectura” (en el que un espectador pasivo observa una obra de arte). Hemos pasado a la cultura de la “lectura-escritura” (en la que el espectador participa activamente en una recreación de la obra). El primer paso para volver a crear una obra de arte, para la mayoría de la gente, es el de fotografiar, lo que, en última instancia, no resulta tan diferente de la antigua tradición del copiado haciendo un dibujo en el museo, en presencia de la obra original y de un amable guardia muy sonriente.

SABERES TRADICIONALES: CASOS LATINOAMERICANOS

El conocimiento tradicional expresado en prácticas socioculturales concretas, está siendo revitalizado entre otras cosas, por los intentos de superar los determinismos imperantes hasta la década del setenta del siglo pasado, que limitaba el papel de hombres y mujeres como agentes de cambio.
La tendencia a ignorar, subestimar, o a veces desautorizar otros sistemas de conocimientos propios de los países en desarrollo que a menudo se etiquetan como no científicos o no universales, se viene debilitando a partir del estudio de  los sistemas de conocimiento tradicionales desde hace algunas décadas.
Actualmente esos sistemas se comprenden mejor y son objeto de interés y apreciación crecientes.
Ello obviamente fue el resultado de la maduración en el ámbito  internacional de una nueva posición teórica y práctica respecto de  la importancia y valor de la diversidad cultural para el desarrollo de la humanidad.
La definición  de conceptos tales como: diversidad biológica, recursos biológicos y recursos genéticos mueve  a primeros planos, la apreciación sobre el conocimiento tradicional ya que el aprovechamiento eficaz de la biodiversidad supone poder contar con los conocimientos de quienes lo conocen.

INVERTIR EN LA DIVERSIDAD CULTURAL Y EL DIÁLOGO INTERCULTURAL

La diversidad de las culturas humanas (la profusión de lenguas, ideas, creencias, sistemas de parentesco, costumbres, herramientas, obras de arte, ritos y otras expresiones que esas culturas abarcan colectivamente) admite muchas explicaciones e interpretaciones, que van de consideraciones filosóficas a análisis que destacan las complejas interacciones entre las culturas y el hábitat humano, pasando por hacer hincapié en las culturas en tanto que sistemas emergentes o atendiendo a los contactos interculturales. Un consenso actual considera las culturas como sistemas que evolucionan continuamente mediante procesos internos y al contacto con el medio ambiente y otras culturas. Lo cierto es que ninguna sociedad se ha quedado inmóvil en su historia, aunque algunas culturas hayan sido consideradas ‘intemporales’  desde la perspectiva de otras que se caracterizan por sus rápidas transformaciones.

EL TURISMO EN LA COOPERACIÓN TÉCNICA UNA GUÍA PARA LA CONCEPCIÓN, PLANIFICACIÓN Y REALIZACIÓN DE MEDIDAS EN PROYECTOS DE DESARROLLO RURAL Y DE PROTECCIÓN DE LOS RECURSOS NATURALES

¿De qué se trata?

El turismo representa mundialmente una de las mayores ramas de la economía en constante crecimiento, dentro de la cual los países en desarrollo ocupan una parte nada insignificante; ya considerado únicamente este punto, se hace el turismo relevante para las políticas de desarrollo. El „Ecoturismo“ se ha ido propagando, sobre todo en la protección de los recursos naturales, como una de las formas de contribuir a proporcionar financiamiento a los proyectos de conservación, y como un incentivo económico para la preservación de los espacios naturales y su biodiversidad. Desde muchos países contraparte existe una demanda fuertemente creciente, aún desde sectores „externos“, de asesoría en el trabajo de cooperación.
Especialmente los proyectos de la Cooperación al Desarrollo (CD) relacionados con la protección de los recursos naturales, con el desarrollo rural regional, con la agricultura y la forestería, se confrontan localmente con las variadas formas de desarrollo turístico, como con distintos intentos de promocionar el ecoturismo. Ya que el turismo no es una prioridad de trabajo en el marco de la CD alemana, estos proyectos no pueden llevar de por sí a un fomento del desarrollo turístico; sin embargo, el turismo posee la potencialidad de apoyar la transformación de otros objetivos de desarrollo y protección en el sector rural, por ejemplo, promueve beneficios a los grupos destinatarios y la aceptación de las áreas protegidas.

jueves, 9 de junio de 2016

¿QUÉ ES ESPACIO MUSEOGRÁFICO?

Existen numerosas definiciones y formas de explicar qué es un espacio museográfico, pero en un contexto natural, al margen de interpretaciones sapientísimas y mega eruditas, nosotros preferimos manejar las dos definiciones más comunes y/o frecuentes en el manejo de explicaciones universales sobre lo qué es un museo y su significado social

La raíz filológica del término museografía es clara: museo+grafía, el museo (museión: lugar de encuentro del pueblo con las musas) es un lugar de reunión donde se citan nuestras propias musas de la inspiración intelectual provocando, o deberían provocar, que nos convirtamos en mejores personas a partir del conocimiento concreto de las cosas, de lo divino y de lo humano. Podríamos resumirlo aun más, diciendo que es un lugar de encuentro donde nos encontraremos con la belleza del saber.

En cualquier caso, lo más sencillo es la idea que prevalece sobre el contenido que el museo exhibe al visitante, y supone que el museo es un lugar de guarda de saberes ancestrales, presentes y futuros al servicio de la sociedad. Parece ser que este concepto aboga por que el visitante adquiera una actitud pasiva y expectante, una acción puramente contemplativa, de admiración sin acción si cabe
Hay quien interpreta diciendo que el museo consta de una colección, un edificio que la contiene y personal dedicado a la conservación de ambos, pero es una definición que resulta ciertamente poco poética y menos aun sugerente. Además, es una definición limitada ya que apela a la idea de que todo museo está constituido solo por una colección de objetos a los que se les adjudica un valor atemporal. Esta suele ser una manera erudita de explicar un concepto que se ha quedado ya muy antiguo

Los procesos de desarrollo en lo que nos hemos involucrado en los nuevos proyectos de museos, donde se mezclan emociones y sentimientos, didáctica, procesos de comunicación, exigen definiciones actualizadas, modernas, comprensibles, abiertas, universales, cuyo centro de interés central es el visitante, pudiendo aparcar a las musas durante un tiempo para que campen por sus fueros y sean optativas, y que la estrella del museo sea una exposición que nos hable, que nos narre y que nos seduzca ilustrándonos. Esta parte es la que debe asumir la “grafía” de la museografía.

En este sentido, un espacio museográfico es todo lugar donde provocamos una mirada que reconoce una puesta en escena, una escenografía donde se muestran conceptos expuestos, ya sean físicos o inmateriales, a través de la realización de determinadas acciones físicas, eso sí, pero también emocionales, sensoriales, intelectuales y estéticas por parte del visitante, y al que se le convoca directamente reclamando su complicidad como actor principal de la “obra”.
Pero no todo es un espacio museográfico como puede pensarse a partir de esta última explicación. El espacio museográfico siempre estará relacionado con una colección o grupo de colecciones, generándose una atmósfera virtualmente educativa.
Todo gira alrededor del visitante como veis. Para nosotros es la piedra angular de todo el proceso de construcción del museo. El visitante es lo más importante y sin el visitante, sin su participación, no hay espacio museográfico que valga. La visita al museo pertenece a un proceso de interrelación donde del visitante es seducido por la belleza del saber. Desde el punto de vista de la proyección y producción de exposiciones, se deben lograr objetivos concretos de educación y comunicación a partir del espacio museográfico. Ese es un espacio que debe atrapar las miradas, un espacio seductor y cómplice, donde se integren posibilidades de recreación, de ocio y educación, algo que debe ser la aspiración de todo museo
ara terminar transcribiremos una explicación ofrecida en una reunión para la discusión sobre estos temas en el Museo de la Ciudad de Quito, en Ecuador en 2006, en la que participaron expertos de Colombia. Ecuador, México, Argentina, etcétera, y que parte directamente de una definición del ICOM (todo gira alrededor de los mismos conceptos vengan de donde vengan):
“Los museos son espacios públicos, físicos y/o virtuales, permanentes, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y su desarrollo, que se ocupan de la adquisición, conservación, investigación, comunicación y exposición de testimonios materiales e inmateriales de los seres humanos y su ambiente, que propician experiencias con fines de estudio, educación, recreación y deleite para la apropiación, reflexión y recuperación por parte del usuario (visitante)”.

PATRIMONIO Y CULTURA EN AMÉRICA LATINA: NUEVAS VINCULACIONES CON EL ESTADO, EL MERCADO Y EL TURISMO Y SUS PERSPECTIVAS ACTUALES

El patrimonio es un concepto que hunde sus raíces en el derecho romano, aunque su teorización vendría a sucederse muchos siglos más tarde, a partir de las codificaciones napoleónicas. Por patrimonio se entendía la hacienda que un sujeto adquiría como herencia o legado de sus ascendientes. Dentro de esta sucesión se consideraba la propiedad absoluta, exclusiva y a perpetuidad de cosas o bienes (Gutiérrez, 2002:42 y 197) y además era estimada como un atributo de la personalidad. El concepto comprendía la idea de propiedad, pero también se incluía la de obligación, máxime cuando existían deudas de por medio (Figueroa, 1995: 23-29). Esto debido a que por patrimonio se entendía sobre todo los bienes de carácter pecuniario.
Fue precisamente en el siglo XIX cuando comenzó el debate con respecto a la subjetividad u objetividad del patrimonio ¿debía éste ser un atributo de la personalidad y por ende estar ligado a una persona? La discusión se inscribe en el contexto de formación de los Estados Nacionales, cuna de intereses por construir únicas identidades en medio de la diversidad.
El término en cuestión refería a los valores históricos y culturales de una sociedad naciente que requería identifi carse e identifi car a simpatizantes y opositores, pero radicados en un mismo territorio concreto, con “lo propio”  versus “lo ultramarino”.

MANUAL DE SUPERVIVENCIA

La supervivencia deportiva es un deporte de aventura con múltiples facetas, ya que requiere conocimientos de técnicas de variadas disciplinas (orientación, escalada...) y del medio (botánica, meteorología...) que nos permitan desenvolvernos en la naturaleza, reconocer y aprovechar sus recursos y evitar sus peligros. La práctica de este deporte fortalece el cuerpo y la mente y aumenta la seguridad en nosotros mismos, nuestra capacidad de improvisación, de lucha por la existencia y nos prepara para una situación de supervivencia real. Sin embargo, la mayoría de nosotros jamás tendremos que enfrentarnos a tales circunstancias, pensaréis. Es cierto que no necesitaremos comer grillos ni dormir en un refugio improvisado, pero los beneficios psicológicos que proporciona nos ayudarán a enfrentarnos a la lucha por la vida en nuestra sociedad consumista depredadora. Por otro lado, cualquiera que practique montañismo puede verse incomunicado en medio de ninguna parte por un brusco cambio de tiempo, los trekkings a zonas salvajes y apartadas están cada vez más de moda, con el riesgo de perderse o tener un accidente, aunque sea mínimo, siempre presente, y millones de personas viven en zonas con peligro de inundaciones o terremotos. Incluso en la era de las telecomunicaciones, cuando todo el globo terrestre está fotografiado y cartografiado, existen zonas salvajes a las que nuestra civilización no ha llegado y en las cuales no tendremos dónde enchufar el microondas ni podremos dormir en un colchón Flex. Pero no nos engañemos, nadie está totalmente preparado para enfrentarse al violento choque mental y emocional que supone encontrarse abandonado y solo en un lugar remoto. Las técnicas de supervivencia nos ayudarán a vencer al medio, pero el peor enemigo está dentro de nosotros: pánico, soledad, desesperación..., y para vencerlo hay que conocer cómo funciona.

CAMBIOS Y DESAFÍOS EN EL SECTOR DE LA HOSTELERÍA Y EL TURISMO (OIT)

El presente documento tiene por finalidad:
  
  • Proporcionar una visión general de las estructuras y características del sector de la hotelería, la restauración, y el turismo (HRT) y de sus tendencias generales, y más concretamente del subsector de la hotelería y la restauración, también denominado sector del alojamiento y la hostelería (capítulo 1);
  • Analizar los recientes cambios que se produjeron en el sector en el contexto de la crisis económica y financiera mundial (capítulo 2);
  •  Evaluar el impacto de las nuevas formas de titularidad en el sector de la hostelería y el turismo en lo que atañe al empleo, el desarrollo de los recursos humanos y las relaciones de trabajo (capítulo 3);
  •  Presentar información sobre las principales tendencias y la diversificación de los servicios de alojamiento, las operaciones y el consumo, así como los posibles efectos  de diversa índole sobre el empleo de las mujeres y de los hombres, el desarrollo de los recursos humanos y las relaciones de trabajo (capítulo 4);
  •  Ofrecer un panorama sobre los criterios y necesidades específicas en materia de turismo sostenible y de diálogo social (capítulo 5), y 
  • Proporcionar puntos para la discusión en el ámbito del Foro de Diálogo Mundial.

martes, 7 de junio de 2016

PLAN DE TRABAJO DE CULTURA DE LA UNESCO PARA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE 2016 – 2021

El Plan de Trabajo de Cultura para América Latina y el Caribe de la UNESCO propone las acciones  que se implantarán en materia de cultura a escala nacional y regional durante el periodo 2016 - 2021.
El plan se centra en contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aprobados por la Cumbre de  las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en septiembre del 2015, mediante la implementación del Programa de Cultura aprobado por la Conferencia General de la UNESCO.
La cultura es el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Engloba, además de las artes y las  letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser  humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias (Conferencia Mundial sobre Las Políticas Culturales, MONDIACULT, México, 1982).
 La cultura adquiere formas diversas a través del tiempo y del  espacio. Esta diversidad se manifiesta en la originalidad y la pluralidad de las identidades que caracterizan a los grupos y las sociedades que componen la humanidad. Fuente de intercambios, de innovación y de creatividad, la diversidad cultural es tan necesaria para el género humano como la diversidad biológica  para los organismos vivos (Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, 2001)

GESTIÓN DEL PATRIMONIO URBANO TEXTOS DE CÁTEDRA

El presente documento tiene como objetivo general: conformar una herramienta de estudio, útil para el alumno, que funcione como primera aproximación a la temática de gestión del patrimonio cultural, definiendo sus principales acciones implicadas. Con este escrito, no se pretende realizar un análisis exhaustivo de todos los constructos asociados a dicha tarea, sino que el mismo funciona como el puntapié inicial para una mayor profundización y reflexión sobre el tema.
Antes de definir a la gestión del patrimonio cultural propiamente dicha, cabe preguntarse ¿Qué entendemos por gestión?
El Diccionario de la Lengua Española (RAE, 2014) la define como acción y efecto de gestionar. En este caso, entonces gestionar significa: 1) Llevar adelante una iniciativa o un proyecto; 2) Ocuparse de la administración, organización y funcionamiento de una empresa, actividad económica u organismo; 3) Manejar o conducir una situación problemática.l

TOMO I: NUEVAS APROXIMACIONES A LA INVESTIGACIÓN TURÍSTICA

TOMO I
El territorio podría concebirse como el producto de procesos históricos, sociales, culturales, económicos, ambientales y políticos complejos en el que se generan dinámicas y tensiones entre los actores sociales que construyen allí sus espacios de vida. Pero el territorio no solo es el producto de procesos sociales sino que desde un enfoque de lugar aporta a la construcción de diversas experiencias y múltiples realidades en las que se expresa el sujeto como Ser en el mundo. El turismo como fenómeno social re - crea y re significa los diversos lugares generando cambios, a veces profundos, en los territorios y construyendo nuevas prácticas sociales entre los actores implicados. Como resultado de estas dinámicas se dan procesos complejos de valoración del turismo: la incertidumbre a la cual se enfrenta su planificación y gestión, la capacidad de adaptación que tiene como sistema, las condiciones del territorio, los cambios sociales, ambientales, políticos y culturales. Por lo anterior, se hace necesario analizar las diversas formas de desarrollo, planificación y gestión de esta actividad, de tal manera que a través de la reflexión y el debate se pueda interpretar dicho fenómeno y se genere conocimiento colectivo que aporte a la construcción de una visión holística y sustentable de la actividad

TOMO II: NUEVAS APROXIMACIONES A LA INVESTIGACIÓN TURÍSTICA

TOMO II

El territorio podría concebirse como el producto de procesos históricos, sociales, culturales, económicos, ambientales y políticos complejos en el que se generan dinámicas y tensiones entre los actores sociales que construyen allí sus espacios de vida. Pero el territorio no solo es el producto de procesos sociales sino que desde un enfoque de lugar aporta a la construcción de diversas experiencias y múltiples realidades en las que se expresa el sujeto como Ser en el mundo. El turismo como fenómeno social re - crea y re significa los diversos lugares generando cambios, a veces profundos, en los territorios y construyendo nuevas prácticas sociales entre los actores implicados. Como resultado de estas dinámicas se dan procesos complejos de valoración del turismo: la incertidumbre a la cual se enfrenta su planificación y gestión, la capacidad de adaptación que tiene como sistema, las condiciones del territorio, los cambios sociales, ambientales, políticos y culturales. Por lo anterior, se hace necesario analizar las diversas formas de desarrollo, planificación y gestión de esta actividad, de tal manera que a través de la reflexión y el debate se pueda interpretar dicho fenómeno y se genere conocimiento colectivo que aporte a la construcción de una visión holística y sustentable de la actividad

lunes, 6 de junio de 2016

ECONOMÍA DEL PERIODO COLONIAL TEMPRANO TOMO 2

Este segundo volumen del Compendio de Historia Económica del Perú corresponde al período de la dominación colonial temprana, que corrió entre los años  1532 y 1700, como fechas referenciales. En 1532, la hueste de conquistadores españoles que había desembarcado en Tumbes a finales del año anterior capturó al  Inca Atahualpa e inició con este acto el derrocamiento del Estado Inca y su sustitución por un nuevo gobierno, dominado por ellos. Unos quince a veinte años  después, la Corona española consolidó su dominio sobre las nuevas tierras, desplazando a los conquistadores, que reclamaban mayores derechos y autonomía  sobre las posesiones que habían ganado sin mayor apoyo de aquella. Los cambios  que trajo consigo la conquista o invasión española fueron de tal magnitud que  nadie duda que significaron el inicio de una nueva era en la historia del Perú.
De  ordinario esta es conocida como el período “colonial”, “virreinal” o de la “dominación española”. En el terreno económico, los españoles no solamente introdujeron nuevos cultivos, animales y tecnología, sino que también trasladaron nuevas instituciones y organizaciones económicas,  como la moneda, el trabajo asalariado, las ciudades y la Hacienda o latifundio agropecuario. Dieron inicio a un nuevo sector  productivo, destinado a cumplir un rol protagónico entre nosotros, como la minería, y vincularon a la economía peruana con el resto del mundo, precisamente  de la mano de este nuevo sector. 

MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE GESTIÓN DE SERVICIOS PARA ESTABLECIMIENTOS DE HOSPEDAJE

El Manual de Buenas Prácticas de Gestión de Servicios para Establecimientos de Hospedaje  surge como una respuesta a la evolución del rubro, donde las exigencias de los clientes son cada vez mayores y requieren ser atendidas efectivamente.
Precisamente el presente manual, que complementa pero no resta a su antecesor, proporciona una guía para alcanzar una Gestión Integral de la Calidad mediante la implementación de las recomendaciones de Buenas Prácticas en las diferentes áreas del establecimiento de hospedaje, considerando como pilar a la calidad en la prestación del servicio dado que engloba a la infraestructura y equipamiento, con los elementos intangibles: adecuada gestión, amabilidad, buena disposición y presentación del personal.
Además, gracias a la puesta en práctica de los  conceptos, técnicas y procedimientos sugeridos,  las empresas comprometidas fortalecerán su competitividad en el Sector. Teniendo en cuenta que los servicios de calidad reducen errores y por ende, costos innecesarios; aumentan la productividad y desarrollan o mejoran el posicionamiento de la imagen de empresa como prestador predilecto.
Esperamos contribuir al progreso de los establecimientos de hospedaje reconocidos por su calidad y por sus servicios estandarizados y que a su vez conlleve a mejorar la experiencia del turista nacional y extranjero durante su viaje a nuestro país.

CONOCIENDO LA CULTURA COLLA

El turismo cultural se encuentra en fase de crecimiento y el turismo indígena es parte de él. Se particulariza porque el turista interesado desea sostener un estrecho contacto con las poblaciones anfitrionas -comunidades o familias indígenas-, para conocer sus costumbres presentes y ancestrales. Lo que seduce de estos viajes es su promesa de paisaje y la oportunidad de diálogo hacia otro  tiempo y cultura. Esas experiencias nos Conducen a un plano interior, al de la especie humana; y la riqueza que se adquiere en el turismo indígena, radica en ese contacto con otras maneras posibles de percibir y  construir la realidad. Es un intercambio con grupos humanos que han devenido en subalternos en el mapa de las tendencias dominantes del escenario global.  
La Guía de diálogo intercultural para el turismo indígena es una iniciativa de la Sección de Patrimonio Cultural del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y busca ser un aporte en el proceso de intercambio que se genera entre visitantes y anfitriones, cuando el destino del viaje elegido involucra el contacto entre seres humanos que provienen de cosmovisiones muy diversas. 

JORNADAS DE PATRIMONIO EN RIESGO

Resumen: La gestión de riesgos del patrimonio cultural es un tema que se ha afrontado de manera sistemática, metodológica y teórica en el ámbito internacional sólo en los últimos quince años. Esta disciplina compleja abarca no sólo los factores climáticos y ambientales, tal y como son estudiados por la conservación preventiva, sino también los relacionados con la seguridad, la sociología, la antropología, etc., para llegar a una gestión integrada de los riesgos.
Esta nueva disciplina ofrece la posibilidad de investigar en sectores fuera de nuestra propia especialización (museos). Intercambios científicos con colegas arquitectos, bibliotecarios, sociólogos,  biólogos, botánicos, conservadores, ingenieros, bomberos, médicos, voluntarios, etc., enriquecen su desarrollo.