Concebimos
el Plan Municipal de Cultura como un instrumento de gestión municipal que se
elabora en base a una planificación estratégica, mediante la cual se definen
objetivos de desarrollo cultural para la comuna de mediano y largo plazo,
incluida la estrategia para llevarlos a cabo. El logro de dichos objetivos debe
ser una tarea que asume el municipio con la participación de la ciudadanía y los
actores culturales; lo que a su vez debe partir de la base de la detección de
las necesidades culturales y sociales de la comuna, así como de su identidad y
potencialidades de desarrollo.
Debe
ser un proyecto de comuna, que involucre a la ciudadanía en cada una de sus
etapas. La participación de los distintos actores culturales y sociales (sector
público, sociedad civil y sector privado) es una garantía de legitimidad,
pertinencia y viabilidad para el Plan.
Se
reconoce explícitamente que a mayor pertinencia y eficacia de las políticas
públicas hay una vinculación estrecha con el protagonismo de los ciudadanos en
su diseño, ejecución y evaluación.
