Buena parte de este libro se centra en las culturas preincaicas más sobresalientes. Algunas estuvieron localizadas principalmente en la región serrana, como la de los propios incas. Las culturas del primer y segundo milenios antes de Cristo, sobre las que nuestros conocimientos han aumentado enormemente, eran parcialmente marítimas cuando menos, aunque Moche, que floreció durante los primeros seis siglos de nuestra era, estuvo limitada al litoral peruano. Los hallazgos recientes también han aportado datos espectaculares a nuestro conocimiento del período mochica. Después de su decadencia, en la etapa denominada «Horizonte Medio», los principales centros de poder se ubicaron en el interior: Huari y los yacimientos aledaños, por una parte, y por otra, Tiahuanaco en el lado boliviano del lago Titicaca.
Después de la desaparición de Huari, el mayor centro de poder fue una vez más una civilización costeña, la de Chimú, que ocupó un amplio territorio, conquistado también posteriormente por los incas

