Hace diez años la primera parte de este enunciado, la idea de catalogación,
hubiera sido clara y evidente; la segunda, las nuevas tecnologías, más borrosa para cualquier
técnico de museos. Creo que hoy se ha invertido la situación: todos sabemos lo que genéricamente queremos decir
con la expresión "nuevas tecnologías"; pero las posibilidades de estas
tecnologías hacen que nos resulte cada vez más vago e impreciso, incluso más discutible, el
contenido del concepto de catalogación.
En 1996, en las 11 Jornadas de Museología de esta Asociación Profesional
de Museólogos, dedicadas a la documentación en los museos, como algunos recordaréis, se me pidió una ponencia inicial
que titulé "La documentación en los museos: una visión general", texto
que venía a ser una introducción teórica, procesual, a la necesidad de ordenar las
actividades de gestión técnica en los museos; una vance de lo que tiempo después
sería la aplicación informática Domus de gestión de colecciones museísticas.


