sábado, 25 de abril de 2020

LA FIESTA DEL INTIRAYMI CELEBRADA EN MAYO CONTADA POR EL CRONISTA CRISTOBAL DE MOLINA


LA OTRA HISTORIA NO CONTADA

LA FIESTA DEL INTI-RAYMI CELEBRADA EN MAYO CONTADA POR EL CRONISTA CRISTOBAL DE MOLINA


pavelbaylont@hotmail.com
Antes de la lectura
Muchas versiones se tejieron acerca de la celebración de esta fiesta del Intiraymi (fiesta más grande de la época Inca), posiciones de celebrar un 24 de junio que ya fue hecho una costumbre sin recurrir a un análisis multidisciplinario para recuperar su originalidad; otras posiciones que se pudieron encontrar, es cuando afirman que esta fiesta debe celebrar una vez iniciada el solsticio de invierno, ósea que se pueda realizar el 21 de junio; pero existe versiones de cronistas, las cuales deben de tomarse en cuenta y realizar estudios que permitan tener una visión más objetiva y originaria en esta celebración Inca
Este “extracto” de la crónica de Cristóbal de Molina, nos da una versión en el cual nos detalla acerca de la fiesta más grande celebrada en la época Inca, EL INTIRAYMI, con la particularidad de que esta fue celebrada en el mes de mayo, con muchas características muy particulares y la presencia del Apu mas importante de ese entonces el Huanacaure, y su Dios más trascendental denominada el Hacedor; muchas de esos hechos y ubicaciones geográficas se encuentra entre paréntesis, de acuerdo al diccionario “Lexico Quechua” de julio Calvo de la Universidad de Valencia, quien nos facilita esta lectura y comprensión de esta crónica realizada por Cristóbal de molina (extracto de acuerdo a la versión original)

MAYO
Y comenzaron a contar el año mediado de mayo días mas o menos, a primero día de la luna, el cual
mes del  principio del año llamaban “haucay llusque” en el cual hacían ceremonias siguientes, llamadas intip Raymi, que quiere decir fiesta del sol. Sacrificaban en este mes del sol gran cantidad de carneros de todos los colores llamados los unos huacarpaña (sacrificio de llama blanca), que eran blancos y lanudos y otros carneros llamados huanacos, y otros pacos (P’aqu, llama hibrida rojiza),  blancos lanudos llamados cuyllos (llama de un blanco brillante) y otros pacos llamados paucar paco (llama pintada de múltiples colores) que eran hembras, bermejos y lanudo, y otros pacos llamados llanca llama (llama roja de color oscuro) que eran negros y lanudos. Y asi mismo sacrificaban en ese tiempo corderos de los mismos colores, el cual sacrificio  hacían por la orden siguiente:

Iban al Coricancha por la mañana y a mediodía y en la noche llevando los carneros que se habían de sacrificar aquel día, los cuales traían alrededor de los ídolos y huacas llamadas Punchau Inca (P’unchaw Inka “inca del sol”. Eran guacas al servicio del Inca) que era el sol; y el Pacha Yachachi que era otro ídolo figura del hombre, que quiere decir el dicho vocablo Hacedor, y otro idolo llamado Chuquiylla illapa (Dios de relámpago y el rayo y el trueno) que era la huaca del relámpago y trueno y rayo, la cual huaca era forma de persona, aunque no le veían el rostro. Además, tenían un llauto (cíngulo” Cordón con una borla en cada extremo” de la corona del inca) de oro y orejeras de oro y medalla de oro, que llaman canipo (llamado infrecuentemente utusi; plancha circular de metal que se ponía en la frente), y la ropa doblada allí junto a el. Las cuales huacas estaban puestas en un escaño y los carneros vivos daban vuelta alrededor de ellos los sacerdotes decían:
“oh hacedor y el sol y trueno sed siempre mozos, no envejezcais; todas las cosas estén en paz, multipliquen las gentes y haya comidas; y todas las demás cosas vayan siempre en aumento”
Las cuales razones decían el Hacedor; y al sol le decían que el siempre fuese mozo y que saliese alumbrado y resplandeciendo, no conociéndolo por Hacedor sino por hechura del hacedor, y el trueno y relámpago, diciendo que lloviesen para que hubiese comidas; también conociendo que tronando y relampagueando llovia por mandato del Hacedor. Y luego por la mañana enviaban un carnero a Huanacauri, que es la huaca principal que ellos tienen como en la Historia de los Incas esta dicho, en donde le mataban y quemaban los tarpuntaes (sacersote mayor de la guaca) , que eran los que tenían cargo de dar de comer a las huacas; y mientras lo quemaban, al salir del sol por la mañana, iba muchos Ingas y caciques y, arrancándola lana del dicho carnero, antes de que le quemasen, andaban dando voces alrededor del sacrificio con la lana en las manos, diciendo:
“Oh Hacedor, sol y trueno, sed siempre mozos y  multipliquen las gentes y estén siempre en paz”
Y a mediodía, por la misma orden, quemaban otro carnero en Coricancha en el patio de dicha casa del Sol y al entrar del sol llevaban otro al cerro llamado Aypiran (cerro por donde se pone el sol, existe muchas acepciones, no existe una ubicación exacta), por que sobre el se pone el sol, el cual sacrificaban por la misma orden; y sacrificaban de mas de esto y ofrecían a las dichas huacas unos cesticos de coca llamados paucar runco (cesto grande multicolor) y unos que llamaban paucar quinto (kintu, ramillete de coca) a manera de coca y un poco de maíz tostado y conchas de la mar que llamaban mullo (concha de mar) colorado y amarillo, hechas a manera de maíz. Y así mismo en cada día de los de este mes iban a quemar a los carneros y los demás a los lugares siguientes: a un cerro llamado Succanca (columna, pilar, pirámide para determinar el tiempo de la actividad agrícola o lúdica; Cobo refiere séptima huaca del camino del Chinchaysuyo) y otro llamado Omoto Huanacauri (Según Cobo, el quinto ceque) y otro llamado llamado Capac Vilca (cerros donde se hacían sacrificios, no se pudo ubicar) que está a tres leguas de Huanacaure y otro llamado Queros Huanacauri y otro llamado Rontoca (cerca a Paruro), que está en los Quishuares (cerro que lo identifica por su vegetación y cerca a Paruro) y otro llamado Collapata (qullu pata; lugar del feto de la llama) que esta en Pomacanche, y así caminando iban otro día a Vilcanota que es a ventiseis leguas
del Cuzco. La razón  por que seguían en este mes este camino es por que dicen nace el sol en aquella parte; y así venían prosiguiendo el dicho sacrificio, y en un llano que esta junto a Rurucacha (no se tiene un lugar específico, pero hace referencia en el horizonte de Cacha; el que hace fructificar) hacían el mismo sacrificio, y en otro cerro llamado Sunto (no se tiene un lugar específico) junto a Sihuana (hoy Sicuani) en Cacha (Obispo Mollinedo, hace referencia a un lugar denominado San Pedro de Cacha) en otro cerro llamado Viracocha (raqchi) hacían lo mismo; y en otro cerro llamado Yacalla Huaca (no tiene ubicación) y en otro llamado Ruraoma (no tiene ubicación) en Quiquijana en el llano de ella; y en Mollebamba hacían lo mismo y en Quispicancha, en un cerro que esta ahí, hacían lo mismo y en otro llamado Succanga (o Succanca) hacían lo mismo e iban los tarpuntaes (sacerdote mayor de la Guaca) por un camino y volvían por otro e iba el Inca con todos los señores a Mantucalla (Cobo lo ubica en el Ceque Cayao, sexta Guaca en el camino al Antisuyo) y allí estaba bebeindo y holgándose haciendo sus borracheras y taquis (cantar en los bailes) y ese taqui llamaban huayllina (cantico y danza) el cual dicho baile o canto hacían cuatro veces al día. Hacían esta fiesta solo los Incas y daban de beber a los que hacían las fiestas las mamaconas, mujeres del sol; y no entraban sus mujeres propias adonde estos estaban, sino quedábanse fuera en un patio. Todos los vasos en que comían y bebían y cantereria en el que se aderezaba la comida, todo era de oro. Y hacían el dicho Taqui, llamado Huayllina, y en el adoraban al Hacedor. Sacaban a esta fiesta las dos figuras de mujer llamadas palpa Ocllo e inca Ocllo (pallpa uqllu, que tutela el atardecer. Inka uqllu, que tutela al inca) con ropas muy ricas cubiertas con chapería de oro, llamadas llanca pata (alude a las vestiduras de color oscuro de la pallpa uqllu), Colca pata (alude a las vestiduras de color claro, de la pallpa uqllu) y pauca onco (paucar uncu; diversidad de colores de plumas o de flores o de plumajes) y unas ovejas grandes del grandor de los carneros, dos de oro y dos de plata, puestas en los lomos unas camisetas coloradas a manera de gualdrapas. Llevanlos en unas andas, lo cual hacían en memoria de los carneros que dicen salieron del tambo (Pacariqtambo) con ellos; los indios que lo llevaban eran señores principales, iban con muy ricos vestidos; llaman a estas ovejas de oro y plata cori napa y colqui napa (son respectivamente oro y plata, estas dos imágenes aparecen en varias fiestas litúrgicas a lo largo del calendario Inca)
Estaba el Inca allí en Mantucalla, hasta que se acaba el mes y acabado el dicho tiempo se venia el Inca a la plaza que esta delante de la iglesia del Cuzco llamada Haucaypata (Cobo escribe: “la cuarta guaca (del quinto ceque del chinchasysuyo) era la plaza principal llamada Aucaypata (Haucaypata), que el presente también lo es. En ella se hacia el sacrificio universal para el sol y los demás guacas y se repartían y llevaban a otras partes del reino, y era el lugar mas venerado) adonde el suelo por donde el había de venir, el Inca, estaba sembrado de plumería de todos los colores de aves, y allí vivía lo que restaba del día y a la noche se iba a su casa y así acababa este mes


 


jueves, 23 de abril de 2020

EL CRONISTA: PEDRO SARMIENTO DE GAMBOA


LA OTRA HISTORIA NO CONTADA
 EL CRONISTA: PEDRO SARMIENTO DE GAMBOA
pavelbaylont@hotmail.com

RESUMEN

El afán de saber algo más acerca del autor de la crónica denominada “HISTORIA DE LOS INCAS”, motiva a realizar esta biografía de una autor que nos presenta acontecimientos poco conocidos, incas que nacieron con dientes y con mucha fuerza, comparada con Hércules, o incas que tuvieron una historia fantástica durante toda su vida o de repente incas que a la edad de 100 años tuvieron recién un hijo o aspectos relacionados a las formas de hacer política o ver grupos de poder enquistados en el proceso de ser considerado Inca; esta motivación hace que podamos realizar esta biografía de Pedro Sarmiento de Gamboa


Hablar o comentar acerca de Pedro Sarmiento de Gamboa, se hace necesario también hablar del famoso pirata o corsario inglés, narrado por Julio Verne el famoso Francis Drake, asaltante de galeones españoles que llevaban el oro proveniente de las tierras incas, entre los años 1577 y 1579 y donde Sarmiento es enviado a combatirlo.
Pero quien es, este famoso cronista que, con su mano escritos, nos da una realidad de cómo fue la sociedad inca y sobre todo las diversas particularidades de los incas y sus actuares durante su niñez y su forma de gobernanza, donde nos cuenta las implicancias políticas, sociales, fraternales o conyugales, dignas de una versión cinematográfica
Pedro Sarmiento de Gamboa, vino a ser una de las figuras más sobresalientes del siglo XVI, nacido en nació en España (según algunos autores en Alcalá de Henares, según otros en Pontevedra) alrededor de 1532. Considerado como astrónomo, geógrafo, escritor, soldado, marino y explorador español, Pedro Sarmiento es un hombre culto de su época, conoce el latín con cierta solvencia (son numerosas las citas latinas en sus escritos ya que mantuvo una conversación en esa lengua con la reina Isabel de Inglaterra, cuando fue preso)
No existe documentos referenciales acerca de sus primeros años; pero sus referencias documentales hacen mención a las expediciones de Alvaro de Mendaña que descubrió las islas Salomon; pero el nombre de Sarmiento de Gamboa quedara unido al nombre del estrecho de Magallanes, que exploro hasta en dos ocasiones

No se puede afirmar con seguridad, que tuviera participación en las guerras de Europa entre 1550 y 1555, pero casi todos los biógrafos se inclinan por afirmar este extremo. Lo que sí parece cierto es que en ese ultimo año embarco hacia la Nueva España

Durante su breve estancia en tierras mexicanas, Gamboa sufrirá el primero de los tres  procesamientos inquisitoriales que vivió en las Indias. En la localidad de Puebla de los Ángeles, unos sobrinos del Obispo de Tlaxala que no mantenían buena relación con un encomendero local, un tal Diego Rodríguez, convencieron a Pedro Sarmiento para que realizara la siguiente acción: erigir una estatua, que representaba al dicho encomendero, portando un sambenito y una sentencia, a la vez que simulaba de manera sarcástica una sentencia del Santo Oficio, que condenaba al tal Diego Rodríguez a ser quemado en la hoguera60. El rumor de tal fechoría llego a los oídos de la Inquisición, que condenó a Sarmiento a flagelación en plaza pública para su redención y respeto a la autoridad inquisitorial. Tras su escarmiento, sabemos que Sarmiento de Gamboa decidió abandonar México y trasladarse a Guatemala, donde residirá un breve periodo. Más tarde pasaría a tierras peruanas, como sabemos, en 1557, pero la primera fuente documental que corrobora su estancia en Perú data de julio de 1559-61. Dicho escrito, señala la asistencia de Gamboa a los funerales del hijo del mariscal Alonso de Alvarado. De sus primeros años en el Virreinato de Perú nada sabemos hasta 1564. Ya que dicho año otro proceso inquisitorial arroja nueva luz sobre su figura.
Esta vez es la fabricación de ciertos anillos o amuletos de otro y plata para lograr suerte en la guerra, amor entre las damas y el favor de los poderosos, y tiene una habilidad muy particular para poder escribir, ya que mencionan que era capaz de suscitar amor a quienes la leyeran lo que con ella se escribía, amen de la fama de astrologo de que gozaba en Lima lo que culmina con una condena de destierro, que poco después seria conmutada por el Arzobispo Jerónimo de Loausa

A partir de su nombramiento como capitán de una de las naves de la expedición Mendaña (citado
anteriormente), el rastro de su vida puede seguirse con mayor certeza. El gobernador García de Castro, manda preparar una armada para el descubrimiento y población de las islas que, según la tradición incaica, se concentraba en el Mar del Sur, y nombro como general de ella a su sobrino, Alvaro de Mendaña. Las naves salieron del puerto del Callao el 19 de noviembre de 1567, y tras no pocas desavenencias entre el general y Sarmiento, llegaron al archipiélago de Salomón, del que tomaron posesión en nombre del rey. Nuevas disputas entre estos dos personajes, marcarían el “tornaviaje”, que tras no pocas vicisitudes y penalidades culminaría a finales de enero de 1569 en el puerto de Santiago en Colima (Nueva España). Algunos historiadores sostienen que de haberse seguido las indicaciones de Sarmiento, es muy probable que los expedicionarios hubieran avistado las costas de Australia
Paso algún tiempo en Nicaragua, con la intención de volver a España y dar cuenta a S.M. de las constancias del viaje a Salomón, pero el nombramiento de Don Francisco de Toledo como nuevo Virrey del Perú, facilito el cambio de planes de Sarmiento, que se encamino hacia  el virreinato, al estimar que se juzgaría sus pleitos con Mendaña con ánimo más imparcial. En noviembre de 1569 comparecían ante la audiencia de los Reyes y Sarmiento resultó completamente justificado. La buena impresión causada en la nueva autoridad facilita su concurso en la Visita General a todos sus territorios que Toledo ordena, iniciada en jauja en octubre de 1570, y cuya duración, habría de prolongarse a lo largo de cinco años. Pedro Sarmiento, figura en ella como alférez  general e historiador. Aquí tendría su origen la “Historia de los Incas”
Las afrentas de Pedro Sarmiento con la Inquisición no terminaron aquí. Una vez más en su vida, Sarmiento tuvo que hacer frente a un tercer procesamiento de la Santa Inquisición contra su persona. De nuevo, es requerido por el Santo Oficio en el año 1573 debido a sus aficiones taumatúrgicas y astrológicas, añadido que su antiguo confesor, fray Francisco de la Cruz, estaba sometido a una causa de fe. No comparecerá ante el tribunal hasta noviembre de 1575, por hallarse en plena campaña contra los indios chiriguanos al servicio del Virrey Toledo. Las causas por las cuales se inculpaba a Sarmiento fueron las siguientes:
el dicho Pedro Sarmiento había tenido en su poder y usado de libros de conjuros en los cuales metía palabras y oraciones santas mezclando con ellas invocaciones de demonios para saber de ellos cosas pretéritas y futuras, atribuyendo al demonio aquello que a solo Dios pertenece; usando de los dichos conjuros, haciendo y fabricando anillos, con conjuros, cercos e invocaciones de demonios y caracteres y nombres incógnitos, dándolos y prestándoselos a muchas personas, diciéndoles que con ellos se alcanzaban muchas cosas y eran de grandes efectos; y que había dado a ciertas persona los dichos conjuros y libros y la orden cómo había de usar de ellos y hacer los cercos; y daba orden cómo se hiciese una tinta supersticiosa para que leyendo cualquier carta escrita con aquella tinta cualquier mujer, aunque quisiese mal de muerte a quien se la escribía, de ahí adelante le querría y amaría mucho; y los anillos eran al mismo efecto, poniendo en el dicho anillo nombres y caracteres incógnitos; y la tinta hacía con pedazos de mandrágora y bálsamo y otras cosas.”( Documento que se encuentra en MSS Medina, pieza 8271. El original estuvo en el Archivo de Simancas: Negociado de Inquisición, libro nº760)

Tras las guerras civiles que asolaron Perú durante el periodo 1537-1554, cuyos protagonistas fueron los partidarios de los Pizarro y los favorables a Diego de Almagro, el pueblo inca decidió entonces refugiarse al norte de Cuzco, en el valle de Vilcabamba. Desde este emplazamiento, al mando de Tito Cusi Yupanqui, los incas emprendieron una política de beligerancia contra los españoles. Alentaron a los indígenas para que se sublevaran, ante el dominio tiránico que recibían por parte de la Corona, organizaron una serie de expediciones de castigo contra los españoles, que se saldaron con un castigo apreciable. Los indios inhabilitaron caminos y trataron de inculcar entre ellos la antigua cosmogonía incaica, que había quedado marginada ante la enseñanza del catolicismo por parte de los conquistadores. En este contexto, en el año 1569 el gobierno del Perú fue encomendado al aristócrata Francisco Álvarez de Toledo, que tomó la determinación de elegir al conquistador Atilano de Anaya como intermediador del conflicto con los Incas, ya que se había ganado su respeto. En el camino hacia Vilcabamba, después de atravesar el puente de Chuquichaca fue sorprendido por los indios, que lo apresaron, y posteriormente decidieron darle muerte. Este hecho, sirvió de casus belli, por lo que el Virrey Francisco de Toledo declaraba la guerra al Inca Tito Cusi, en abril de 1569. Los españoles, comandados por el general Martín Hurtado de Arbieto, avanzaron de manera imparable y tomaron diversos enclaves importantes del valle, mermando así la resistencia de los nativos. El conflicto llegó a su fin el 24 de junio de 1572, cuando los españoles entraron a sangre y fuego en Vilcabamba, y descubrieron que el Inca Tito Cusi Yupanqui había muerto, siendo relegado en el gobierno su hermano Tupac Amaru I, que fue apresado por las tropas de Toledo días después tras una intensa persecución. Pedro Sarmiento de Gamboa participó en esta contienda contra los incas como capitán, alférez general y cronista. Una vez conquistado Vilcabamba, fueron sus manos las que enarbolaron el estandarte de la Corona en el centro del pueblo. Según se cuenta en la relación, Sarmiento, en el momento de tomar posesión del último reducto inca, pronunció las siguientes palabras: “Yo, el capitán Pedro Sarmiento de Gamboa, alférez general de este campo, por mandado del ilustre señor Martin Hurtado de Arbieto, general de él, tomo posesión de este pueblo de Vilcabamba y sus comarcas, provincias y jurisdicciones  .”( Documento que se encuentra en MSS Medina, pieza 8271. El original estuvo en el Archivo de Simancas: Negociado de Inquisición, libro nº760)

El 21 de septiembre, Tupac Amaru I, entró encadenado en Cuzco, y tras ser juzgado,  fue24 de septiembre de 1572
condenado a muerte. Algunos hombres de confianza del Virrey recomendaron enviar al Sapa Inca a España, para que fuera el Rey quien decidiera el destino de Tupac Amaru I. Francisco de Toledo se negó a seguir los consejos de sus hombres, y procedió a organizar los preparativos de la ejecución, que se celebró en la plaza mayor de Cuzco, el día
La visita general emprendida por el Virrey Toledo a lo largo del territorio del Perú, fue aprovechada desde su inicio en 1570 por Sarmiento de Gamboa, quien recabo información acerca de las más antiguas tradiciones de los indios incaicos. En su papel de cosmógrafo, recogió información de primera mano de aquellos indios viejos que habían vivido In situ la conquista, así como de los curacas y los quipucamayos que se hallaban en aquellos lares. Así pues, se recopila toda la tradición inca anterior a la conquista. Nos referimos a la religión, las festividades, los ritos, la moral, la organización política…etc. Toda esta información vio la luz en el año 1572, cuando Pedro Sarmiento de Gamboa daba noticia al Rey Felipe II de la publicación de su obra Historia de los Incas
El verdadero motivo, por el cual, Francisco de Toledo permitió la publicación de la Historia de los Incas de Sarmiento de Gamboa, fue para justificar la conquista y dominación española en la tierra del Perú. Se presentaba a los Incas como los mayores tiranos jamás vistos, desde que ascendió al poder del Tahuantinsuyo Tupac Inca Yupanqui, al igual que los curacas y todo el sistema de leyes y costumbres impuestas extendidas por el virreinato peruano. Los incas, al verse sometidos a tan infausta tiranía, decidieron claudicar ante los conquistadores, y rendir pleitesía a su nuevo gobernante, el Emperador Carlos V. Adoptaron de este modo, los usos y costumbres importados por los españoles, sustituyendo sus ritos religiosos en favor de la religión católica
De los tres volúmenes de los que iba constar la Historia de los Incas, Pedro Sarmiento solo pudo concluir la segunda parte. Gamboa estructura este episodio comenzando con la narración de la división de la historia y de la tierra según sus continentes, continuando con la fábula de origen de los Incas del Cuzco, y relatando el gobierno de cada uno de los Sapas Incas, desde Tupac Yupanqui hasta la captura de Atahualpa en Cajamarca. Como ya hemos mencionado anteriormente, Sarmiento presenta a los Sapas y a los Curacas como tíranos, y fruto de esa manera de gobierno, el pueblo inca fue conducido a la destrucción, por el estallido de la guerra civil que enfrentó a los partidarios de Huáscar y los de Atahualpa.

La Historia de los Incas de Pedro Sarmiento de Gamboa es reconocida por su gran valor antropológico y etnográfico, ya que el alcalaíno elaboró esta crónica a través de los testimonios directos de los Curacas incas de aquel tiempo. Gracias a estos relatos, hoy en día conocemos gran parte de la historia de los gobernantes incaicos, su cosmogonía, sus costumbres, o el mito del origen de la estirpe del pueblo inca. Sarmiento de Gamboa corrobora estos hechos al final de la obra en su fe de probanza (Alonso Rojo)

BIOGRAFIA
·         ALONSO ROJO, José Miguel (2015) Curso de Maestría en Historia de la Universidad de Valladolid
·         MORALES, Ernesto (1932): Sarmiento de Gamboa: un navegante español del siglo XVI. Editorial Araluce, Barcelona.
·         SARMIENTO DE GAMBOA, Pedro (1988): Historia de los Incas. En Biblioteca de Viajes Hispánicos, Madrid.
·         TORIBIO DE MEDINA, José (1890): Historia del Santo Oficio de la Inquisición en Chile. Santiago de Chile.