La Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural
Inmaterial define el patrimonio cultural inmaterial como los usos,
representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas –junto con los
instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes–
que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconocen como
parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, que se transmite de generación en
generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función
de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles
un sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover el
respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario