lunes, 29 de agosto de 2016

MANUAL DE CONSERVACIÓN PREVENTIVA DE TEXTILES

Ciertos objetos son considerados representativos de una identidad cultural por ser portadores de un valor significativo que trasciende al de sus materiales y al trabajo requerido para su manufactura. Es por esto que la asignación de valor cultural a un objeto material es la base de la conservación, disciplina que implica una constante prevención de todas las formas de deterioro. Su continuidad es fundamental para poder preservar dichos objetos, entre los que se encuentran los textiles.
La conservación preventiva es una de sus áreas. En ella están incluidas todas aquellas acciones que contribuyen a aumentar la expectativa de vida de los objetos en el museo, ya sea en exhibición o en depósito. Su principal objetivo es regular los factores de deterioro de las colecciones y debe ser entendida y practicada por todos los que están en contacto o a cargo de ellas.
La historia de los textiles es prácticamente la historia de la civilización. En todo el mundo han sido elaborados desde los tiempos más remotos, para fines utilitarios, ceremoniales, funerarios, religiosos, etc. Originalmente no fueron concebidos como obras de arte, sino como objetos funcionales, por lo que transmiten información importante desde varios puntos de vista: histórico, estético, antropológico, tecnológico, etc. Por esta razón su preservación es relevante y una vez en el museo, pasan a ser objetos patrimoniales, a veces únicos en su tipo.

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