viernes, 4 de diciembre de 2015

TURISMO Y QHAPAQ ÑAN

A excepción del caso peruano y de algunas iniciativas incipientes en Bolivia, no hay legislación turística nacional que afecte restrictivamente al Qhapaq Ñan, y que tampoco promueva el aprovechamiento turístico de dicho bien patrimonial explícitamente. No existe, en la actualidad, un producto turístico comercializado que abarque un recorrido plurinacional relacionado con el Qhapaq Ñan. Los productos turísticos accesibles en el mercado están elaborados con base en atractivos conformados por segmentos del camino del Inca o sitios puntuales, como pueden ser los testimonios arqueoló- gicos significativos, debido a su magnitud y buen estado de conservación. 

En cuanto a la práctica turística asociada al Qhapaq Ñan, los reglamentos nacionales se encuentran en proceso de realización, a medida que avanzan los Planes de Ordenamiento Turístico, nacionales y locales. Los cuestionarios explicitan la escasa presencia de comisiones interministeriales de Patrimonio /Turismo. Las prácticas turísticas pertenecen a un amplio espectro de competencias: ministerios de transportes, economía y/o comercio en cada país. La imagen de marca de visita del Qhapaq Ñan, por el momento queda acaparada por el producto turístico Inca Trail, correspondiente a los 30 km, que desde Ollantaytambo, acceden al Santuario Histórico de Machu-Picchu. 

En Argentina, en el ámbito de la APN existen actualmente unidades asociadas al Qhapaq Ñan puestas en valor, turísticamente. El Proyecto La Ciudacita (Parque Nacional Campo de los Alisos - Tucumán), si bien recibe una afluencia de visitantes con estricta autorización y control del área protegida, no ha incorporado todavía todos los acondicionamientos que pueden considerarse de «puesta en valor». Los grupos de visitantes ascienden al sitio y son guiados por personal autorizado de la localidad de El Tesoro. Las investigaciones de mercado no se han realizado, salvo en casos muy específicos y limitados, para lo que se contrata puntualmente a empresas.

En Bolivia, el aprovechamiento turístico de Qhapaq Ñan se concentra especialmente en el caso del Camino Takesi. Los campesinos aportaron mano de obra para hacer un trabajo de conservación que incluyó la señalización. La población local que ha realizado el trabajo va a recibir los ingresos, y con los fondos cubrirán los gastos que demandan su mantenimiento y protección, controlando el paso de turistas y brindándoles los servicios necesarios. En Bolivia la visita al Qhapaq Ñan tiene la voluntad de incluirse en el denominado turismo de aventura. 

Los paisajes culturales fueron adoptados como bienes patrimoniales en el seno de la Convención del Patrimonio Mundial Cultural y Natural en el año 1992. Desde entonces, han funcionado como categoría tipo, en la que se insertan los paisajes culturales lineales, es decir los itinerarios culturales. El concepto de ruta o itinerario cultural se ha discutido en el seno del Comité Internacional de Itinerarios Culturales de ICOMOS desde el año 1994. En la última reunión celebrada en Madrid en mayo de 2003 se avanzó en una definición que singularizará per se el itinerario cultural como categoría independiente de la de paisaje cultural. Una ruta cultural es un tipo de bien cultural caracterizado por una dinámica y funcionalidad propia a través de la historia, escenario de movimientos de personas y culturas, a través de contactos recíprocos de bienes, ideas, conocimientos, creencias y valores, durante periodos significativos de tiempo. Los itinerarios culturales han sido escenario de fértiles cruces de culturas, reflejados tanto en su patrimonio tangible como intangible. Mientras esta discusión avanza y va tomando forma en las Directrices Operativas, en los cuestionarios queda clara la voluntad de «candidatear» el bien, como un itinerario cultural de pleno derecho (paisaje cultural lineal) que atraviesa paisajes culturales asociativos o evolutivos, relictos o continuos/ contemporáneos. 

La Quebrada de Humahuaca es, hasta la fecha, el único paisaje andino inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial. Ocho nuevos casos de rutas culturales para la región de América Latina y el Caribe esperan en las Listas Tentativas de los respectivos países. En esta Lista, el Qhapaq Ñan (Camino Principal Andino) es el itinerario con mayor recorrido espacial continental, y la mayor aventura que se presentará a la nominación, con la voluntad uná- nime de seis países del área Andina: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. 

La evidencia y los recursos del camino son de tan variada naturaleza, como multidisciplinarios son los equipos que están trabajando en cada uno de los países. Se trata de hacer avanzar el proyecto en un acercamiento plural a la historia y a las culturas que se desarrollan al amparo del Camino. Cuando el camino pierde su traza arqueológica, su rastro se identifica a través de topónimos, lenguas vivas habladas, tradiciones, mercados, tejidos, productos agrícolas y de todas las formas posibles de patrimonio inmaterial. 

Una treintena de universidades en los diferentes países y alrededor de una veintena de ONGs trabajan activamente en la definición y puesta en valor del Camino. Institutos de Estadística, Agencias de Cooperación Internacionales están elaborando iniciativas que van a contribuir de algún modo, al desarrollo de proyectos de conservación y puesta en valor del camino y sus paisajes. Falta saber cómo conseguir asegurar la coordinación entre las acciones principales, para que cada actividad facilite un proceso que es de todos. 

El Camino ofrece una oportunidad privilegiada de relectura de una historia común. Hasta la fecha no se cuenta con un producto de conjunto impreso en los libros de texto escolares. El proyecto puede convertirse en una tribuna académica de discusión, cuyo resultado provea de contenidos al texto común de la historia para el público en edad escolar. 

Los países confían en el valor educativo y económico del proyecto, como factor determinante para el progreso de la región. Un elemento clave para el desarrollo social es el derivado de la recuperación y consolidación del significado histórico y actual de los lugares del Camino. Tal condición refuerza los vínculos entre las sociedades y sus ecosistemas, y aporta un entendimiento coherente de la realidad y del funcionamiento, tanto de las prácticas productivas como de las cosmovisiones.

Por:
Nuria Sanz

1 comentario:

  1. hola!!! está muy interesante el artículo. sin embargo, queria preguntarte si sabes de algun problema que haya surgido referente a la organización del proyecto. si ha habido algun inconveniente a la hora de que las agencias de turismo o las administraciones publicas encargadas, se pongan de acuerdo.
    muchas gracias por la información :)

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