La
complejidad de los servicios que integran la industria hotelera y gastronómica
así como otros nuevos servicios que se van agregando al sector determinan un
índice de crecimiento importante en la actividad económica del país empleando
un volumen cada vez mayor de recursos humanos capacitados o en formación. Esta
mano de obra especializada requiere la implementación continua de técnicas y
nuevas tecnologías para lograr el mantenimiento o la superación de los
estándares de calidad deseados. Establecer un nivel de calidad de servicio
determinado y mantenerlo o mejorarlo a través el tiempo, así como lo podemos
realizar respecto de las instalaciones, la decoración o los insumos comestibles
a utilizar, resulta ser el mayor desafío cuando se trata de capacitar los
recursos humanos necesarios. Los accidentes debido a errores humanos así como
los producidos por el uso de las instalaciones y la manipulación de equipos en
general así como la incorrecta utilización de las herramientas de trabajo, por
ejemplo en cocinas, sala de máquinas, almacenes, bodegas, salones, oficinas y
depósitos son las causas más importantes en el aumento de los índices de
siniestralidad del personal. Tal como lo reflejan las estadísticas del sector
en los últimos años en el país, independientemente del volumen del
establecimiento hotelero o gastronómico que se trate. La evaluación económica
de la mayor capacidad laboral productiva que se pueda derivar de la disminución
de los accidentes y del posible incremento de la productividad fruto de las mejoras
de las condiciones de trabajo, es sin duda un beneficio directo obtenido por
dicha acción. Este sencillo planteo económico, de fácil comprobación nos
conduce a la implementación de una política de prevención de riesgos laborales
a escala de cada empresa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario