Turismo o producto turístico son expresiones que utilizan a
menudo los expertos, científicos o no, y quienes se mueven en el mundo de los
viajes. También los funcionarios y los políticos relacionados con esta materia
emplean ambas expresiones con frecuencia. Sindicalistas, miembros de ONGs y
asistentes a seminarios, encuentros, jornadas de estudio, mesas redondas y todo
tipo de congresos y eventos han hecho suya estas expresiones y las emplean con
envidiable familiaridad. Si aquí las utilizo no es solo en atención a su uso
generalizado sino que son útiles para designar la materia sobre la que versa mi
investigación, necesitada de la precisión de la que carece.
El significado que en esta obra propongo dar a ambas expresiones puede dividir a los lectores en dos grupos disímiles. Los que esperarían un significado convencional de los dos términos, el grupo más nutrido, y los que estarían dispuestos a aceptar, aunque fuera provisionalmente, los significados que propongo darles, el grupo de menor tamaño, si es que cuenta con algún participante.
De hecho, esta es una obra que responde en su concepción, contenido y desarrollo la presencia de dos factores. En un lado se encuentra la literatura acumulada sobre la materia durante más de un siglo (parte segunda). En otro, el empeño del autor en abrir el estudio del turismo al análisis microeconómico sin los falsos pudores que, por hipócritas supervivencias de la antigüedad, aun perduran en la actualidad contra el afán de lucro.
El significado que en esta obra propongo dar a ambas expresiones puede dividir a los lectores en dos grupos disímiles. Los que esperarían un significado convencional de los dos términos, el grupo más nutrido, y los que estarían dispuestos a aceptar, aunque fuera provisionalmente, los significados que propongo darles, el grupo de menor tamaño, si es que cuenta con algún participante.
De hecho, esta es una obra que responde en su concepción, contenido y desarrollo la presencia de dos factores. En un lado se encuentra la literatura acumulada sobre la materia durante más de un siglo (parte segunda). En otro, el empeño del autor en abrir el estudio del turismo al análisis microeconómico sin los falsos pudores que, por hipócritas supervivencias de la antigüedad, aun perduran en la actualidad contra el afán de lucro.

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