martes, 16 de agosto de 2016

FUTURO; INVESTIGACIÓN E INNOVACIÓN EN DIDÁCTICA DE LAS CIENCIAS SOCIALES (Por: Joan Pagès y Antoni Santisteban)

1. Introducción: profesores y memorias colectivas
 Aunque la primera aproximación a la idea de memoria colectiva parte de los estudios  sobre conciencia colectiva de Émile Durkheim, su concreción conceptual y sociológica se la debemos a Maurice Halbwachs. Éste analizó los procedimientos de memorización colectiva de la familia, los grupos religiosos y las clases sociales, determinando que existen unos marcos sociales de la memoria específicos de cada grupo que permiten la creación de un pasado común (Halbwachs, 2004).
Un pasado común, puntualiza Josefina Cuesta, del cual la memoria individual no puede desligarse, de forma que, en realidad, toda memoria es de alguna forma memoria colectiva (Cuesta, 2008).
Pero además, la memoria colectiva no es una, sino muchas. Tantas como grupos sociales, religiosos, políticos, ideológicos, o familiares; y, en general, tantas cuantos contextos capaces de generar relatos o visiones del pasado directa o indirectamente; lugar en el que, evidentemente, entrará también el trabajo de los historiadores. Y es que, hoy en día, éstos se ocupan con interés de temas cercanos como el de las transiciones democráticas, esforzándose en identificar las diferencias entre memoria e historia y tratando de convertir sus resultados en saber científico (Aróstegui, 2004).
En esta línea, el objetivo de nuestro estudio ha sido determinar de qué manera intervienen las diferentes memorias colectivas hegemónicas en la valoración e interpretación histórica del profesorado y cómo pueden afectar a la enseñanza-aprendizaje de este periodo histórico en las nuevas generaciones.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario