La
conservación preventiva es el conjunto
de acciones y estrategias orientadas a controlar el medio en el que se encuentran
las colecciones, sin realizar una intervención directa sobre los materiales que conforman el objeto. Estas acciones se aplican a la exhibición, reserva
de obras, embalaje, transporte, manipulación y mantenimiento, tanto de la colección
como de la edificación que las contiene e
involucran además al personal administrativo
y a las personas que están en contacto permanente con las piezas.
Todas
las acciones están orientadas a preservar los objetos, teniendo en cuenta que
se trata de patrimonio cultural y por lo tanto, el trabajo de conservación realizado
por las instituciones que custodian este patrimonio ha permitido mantener en el tiempo piezas que son
“manifestaciones materiales e inmateriales heredadas del pasado, incluyendo los
valores espirituales, estéticos, técnicos, simbólicos y toda forma de creatividad
que los diferentes grupos humanos y comunidades
han aportado a la historia de la humanidad” .
No hay comentarios:
Publicar un comentario