La importancia que tienen los procesos culturales en la sociedad
rebasa con mucho la desatención y la minimización que se hace de ellos. En
especial en países de origen colonial y
actualmente denominados “subdesarrollados”.
El Desarrollo Cultural cada día se está convirtiendo en un factor
de suma trascendencia en la conformación de las nuevas “realidades” que nos
depara el siglo XXI. El trabajo Cultural es el elemento que humaniza al
Desarrollo material.
Este trabajo pretende ser una orientación para aquellas personas
que incursionan por primera vez en la promoción cultural. Es un esfuerzo por sistematizar
los elementos básicos que conforman el “quehacer” del promotor cultural; se
intentó hacerlo de una manera sencilla, esquemática y concreta. No es el
objetivo de este trabajo el profundizar, ni agotar el amplio espectro de facetas
que tiene la Promoción y Difusión Cultural, y fundamentalmente el Desarrollo
Cultural; por el contrario, trata de ser una introducción que permita al lector
ubicarse en un marco teórico, para ello se presenta una bibliografía, que
invita al Promotor a mantener una actitud autodidacta permanente, en el entendido
que la práctica, es la que verdaderamente engendra el conocimiento.
La Promoción Cultural que se realiza en escuelas, barrios
colonias, municipios, centros culturales, empresas e instituciones públicas y
privadas, asociaciones civiles y clubes de servicio, requieren de mayor
eficacia en sus objetivos y estrategias, y mayor eficiencia en sus métodos y
procedimientos.
La Excelencia en el trabajo cultural es un requisito indispensable
para llegar a verdaderamente incidir en la sociedad.
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