La escuela es un lugar de
reproducción social, pero también un espacio donde es posible trabajar nuevas
formas de relaciones, ensayar interacciones, reorientar conductas y aprender a reconocer
la riqueza de la diversidad cultural. La misma diversidad que hay en la
sociedad está presente en la escuela, aunque no todos los docentes se sienten
cómodos frente ella. Más bien la encuentran compleja y amenazante. Intentar
trabajar las relaciones de reciprocidad, de igualdad y de confianza puede, sin
embargo, transformar la diversidad en una oportunidad de aprendizaje y
enriquecimiento.
La escuela debiera ser un
espacio en que las personas aprendieran a comprenderse y a comunicarse. Como señala Morin, “... la comprensión
es al mismo tiempo medio y fin de la comunicación humana. Ahora bien, la
educación para la comprensión está ausente de nuestras enseñanzas. El planeta
necesita comprensiones mutuas en todos los sentidos. Teniendo en cuenta la importancia
de la educación para la comprensión en todos los niveles educativos y en todas
las edades, el desarrollo de la comprensión necesita una reforma de las
mentalidades. Tal debe ser la tarea para la educación del futuro. […] La
comprensión mutua entre humanos, tanto próximos como extraños, es en adelante
vital para que las relaciones humanas salgan de su estado bárbaro de incomprensión.
De allí la necesidad de estudiar la incomprensión desde sus raíces, sus
modalidades y sus efectos.
Este estudio sería
tanto más importante cuanto que se centraría no sólo en los síntomas, sino en
las causas de los racismos, las xenofobias y los desprecios. Constituiría, al mismo
tiempo, una de las bases más seguras para la educación por la paz, a la cual
estamos ligados por esencia y vocación”
Descarga :http://q.gs/A84cd
Lectura :
No hay comentarios:
Publicar un comentario