lunes, 7 de diciembre de 2015

¿QUE SE ENTIENDE POR INTERPRETACION DEL PATRIMONIO?

Éste si bien este es un término que en los últimos años ha tomado un lugar en el lenguaje cotidiano de los educadores de museos en casi todo el mundo y de sus propuestas educativas dirigidas a diferentes públicos; si bien la interpretación es una habilidad del pensamiento que todos los seres humanos poseemos, ya que constantemente estamos dando sentido al mundo, lo interpretamos conforme a determinadas premisas, le damos sentido a algo o ayudamos a otros explicándole el sentido de una cosa; en el contexto del museo se puede decir que los educadores “traducen” de un lenguaje técnico-científico (el del especialista) a otro u otros (el de los visitantes) las piezas patrimoniales y los contenidos de una exposición para hacerlo accesible a todos

El museo entonces, está estrechamente vinculado con la interpretación del patrimonio, “en este sentido la Asociación para la Interpretación del Patrimonio (AIP) en España, define que la interpretación del patrimonio (IP) “ es el arte de revelar in situ el significado del legado natural, cultural o histórico, al público que visita esos lugares en su tiempo de ocio”, sus proyectos de interpretación tienen que desarrollar una intención clara de establecer una comunicación directa, efectiva, atractiva y dinámica con el visitante, que ofrezcan información breve y puntual; que la opción interpretativa sea en presencia del objeto patrimonial y que el objetivo principal sea la revelación de su significado” (AIP. http://interpretaciondelpatrimonio.com/blog/?page_id=14.) 

A menudo, la interpretación de las exposiciones establece relaciones complejas entre los objetos y las ideas o conceptos que expone, estas relaciones pueden ser comprendidas perfectamente por los investigadores o comisarios que diseñan la exhibición y en muchos casos éstas no se explicitan, asumiendo que el visitante las comprenderá. Éstos interpretan al objeto a través de un lenguaje científico que en ocasiones dificulta a los visitantes entender los mensajes, porque no disponen de los códigos de valor histórico, cultural o estético que se presentan en la sala del museo. En ella el visitante permanece observador, quieto y hace recorridos sileciosos, estáticos y lejanos con el objeto patrimonial. Otras propuestas museográficas nos acercan un poco más a las piezas, propiciando la observación del objeto como un documento del que podemos sacar la información que necesitamos y nos invita a descubrir sus significados. Una tercera visión nos coloca como elementos activos en el proceso, por lo que nuestras experiencias y opiniones son muy importantes, así como la participación activa que podamos generar durante la visita. Francisca Hernández refiere a Davalón cuando dice que “...ya no se trata de entrar en el mundo del museo a través del rencuentro con los objetos materiales que se muestran en la exposición, sino que será la materialización de ese mismo mundo, el que sirva para llevar a cabo el reencuentro con los objetos” (Hdz,Hdz, Francisca. El museo como espacio de comunicación. Edit. Trea. Madrid. España, página.259)

Un elemento importante para generar esta experiencia, es mediante el desarrollo de estrategias basadas en procesos comunicativos y de interpretación que permitan alcanzar objetivos educativos, recreativos y de gestión de los bienes patrimoniales que ayuden a los visitantes a lograr experiencias distintas a las que tradicionalmente se han tenido en estos contextos. La interpretación busca despertar la curiosidad y el gozo de los diversos públicos en su relación con los bienes patrimoniales que resguardan los museos. Brindar al público opciones de interpretación en el contexto del museo, en una zona arqueológica, sitio histórico o reserva natural, para provocar su atención, curiosidad e interés; ayudarlo a establecer relaciones con su vida cotidiana; propiciar que se revele la esencia del significado de un lugar u objeto; unir las partes en un todo (como en el método inductivo). El proceso de interpretar debe producir un impacto en el público y provocar sensaciones porque sin estas no hay interpretación; además tiene que intentar ir más allá del mero hecho de la visita, proyectándose al propio entorno natural, social, provocando en el visitante un cambio sustancial de actitud de valoración, respeto y preservación frente al patrimonio, apropiándose de él.

¿Qué compone un proyecto integral de interpretación? (PII)
En 1957, Freeman Tilden propuso seis principios de lo que consideró una disciplina y que actualmente constituyen los fundamentos de la filosofía y doctrina de la interpretación y que se han adoptado en innumerables proyectos de este tipo en sitios patrimoniales y museos: 
1. La interpretación debe relacionar los objetos de divulgación o rasgos interpretativos con algo que se encuentre en la experiencia y personalidad de las personas a las que va dirigida. 
2. La información, como tal, no es interpretación; esta última es una forma de comunicación que, aunque basada en la información, debe tratar además con significados, interrelaciones, implicaciones e interrogantes sobre ciertas cuestiones. 
3. La interpretación es un arte que combina muchos artes para explicar los temas presentados, en el que se hace uso de todos los sentidos para construir conceptos y conseguir reacciones en el individuo. 
4. Es provocación, debe despertar curiosidad, resaltando lo que en apariencia es insignificante. 
5. Debe ser una presentación del todo y no de las partes aisladamente; los temas deben estar interrelacionados dentro de un marco conceptual común.
6. La interpretación debe estar dirigida a un público determinado” (Tilden, Freeman (2006): “La interpretación de nuestro patrimonio”. Primera edición en español, Asociación para la Interpretación del Patrimonio, España, página 24). 

John Veverka en 1994 plantea objetivos específicos que cualquier programa interpretativo necesita integrar y los organiza en tres niveles: 
  • Objetivos de Conocimiento. Dar al visitante la información o los elementos de juicio. “Lo qué queremos que la gente sepa”. 
  • Objetivos Emocionales. Que la información entregada al público le provoque ciertas sensaciones y estados de ánimo. “Lo qué queremos que la gente sienta”. 
  • Objetivos de Comportamiento y/o Actitudes. Si la gente ha entendido el mensaje y ha sentido algo por él, ahora se espera que actúe de una cierta forma. “Qué queremos que la gente haga”. 
 Por su parte, en el año 1998, los autores Larry Beck y Ted Cable, realizan una reflexión sobre lo propuesto por Tilden y proponen otros nueve principios que complementan y actualizan los anteriores:

7. “Todo lugar tiene su historia. Los intérpretes pueden revivir el pasado para hacer que el presente sea más placentero y que el futuro adquiera un mayor significado.
8) Las altas tecnologías pueden revelar el mundo de maneras nuevas y apasionantes. Sin embargo, la incorporación de estas tecnologías a los programas interpretativos debe realizarse con cuidado y precaución.
9) Los intérpretes deben cuidar la cantidad y calidad de la información a presentar (en cuanto a su selección y precisión). Bien sintetizada y fundamentada en una buena investigación, la interpretación tendrá más poder que un gran discurso. 
10) Antes de aplicar diseños en interpretación, el intérprete debe conocer las técnicas básicas de comunicación. Una interpretación de calidad se fundamenta en las habilidades y los conocimientos del intérprete, atributos que se deben poder desarrollar de forma continua. 
11) Los textos interpretativos deberían transmitir aquello que a los lectores les gustaría conocer, con la autoridad del conocimiento, y la humildad y responsabilidad que ello conlleva. 
12) Un programa interpretativo debe ser capaz de conseguir apoyo –político, financiero, administrativo, voluntariado–, sea cual sea la ayuda necesaria para que el programa prospere. 
13) La interpretación debería estimular las capacidades de la gente e infundir un deseo de sentir la belleza de su alrededor, para elevar el espíritu y propiciar la conservación del rasgo que es interpretado.
14) Los intérpretes deben ser capaces de promover actividades interpretativas óptimas, a través de programas e infraestructuras bien concebidas, diseñadas de forma intencionada. 
15) La pasión es el ingrediente indispensable para una interpretación poderosa y efectiva; pasión por el rasgo que es interpretado y por aquellos que vienen a inspirarse con él”. 

Un proyecto integral de interpretación necesita considerar la siguiente secuencia de acciones para ser efectiva y poder metodológicamente hacer una estructura coherente e integral:
  1. Diagnóstico o situación inicial. Análisis de la condición actual del museo (interna, externa) la relación con su comunidad, públicos reales y potenciales, así como sus proyectos actuales. Se identifican necesidades. 
  2. Sustento teórico. Fundamentación teórica y metodológica educativa y de interpretación. 
  3. Misión-visión. Propósitos, objetivos y líneas de acción a desarrollar. Por ejemplo: (De Gestión) Diseñar un servicio de interpretación que contribuya a un mejor uso del espacio por parte de los visitantes. 
  4. Planificación de proyectos. A partir de ello se considera el desarrollo de proyectos de interpretación que incluyen: 
  • Diseño. 
  • Fabricación/instalación.
  • Intervención/desarrollo de los servicios interpretativos. 

Desarrollo o ejecución ¿Cómo? : Contenidos (futuros mensajes); la información, debe tratar además con significados, interrelaciones, implicaciones e interrogantes sobre ciertas cuestiones; uso de todos los sentidos para construir conceptos; es provocación; estimular las capacidades de la gente; promover actividades interpretativas óptimas; la pasión es el ingrediente indispensable; debe ser capaz de conseguir apoyo económico, político, social, etcétera.

5. Evaluación y seguimiento ¿Qué sucedió? Hacer un estudio formal y sistemático tanto del proceso como de los resultados de un proyecto específico, se puede realizar a través de guías de observación dentro de sala o cuestionarios aplicables al público posterior a la visita. Esta evaluación nos ayuda a obtener resultados tanto cualitativos como cuantitativos que ayuden a hacer los ajustes correspondientes a la propuesta. A continuación se incluye un ejemplo de formato de evaluación que se encontró en un manual de “Recomendaciones para las buenas prácticas en interpretación del Patrimonio natural y cultural, elaborado por la Comisión de Calidad y Buenas Prácticas en la Interpretación de la Asociación para la Interpretación del Patrimonio"

Por:
Patricia Torres Aguilar Ugarte

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