1.-
PRESENTACION
El presente
trabajo está pensado como parte de un proyecto mayor orientado a la aplicación
de La Agenda 21 en un espacio delimitado como es el Santuario Histórico y
Monumental de Machu Picchu, Patrimonio de la Humanidad, y, como un esfuerzo de
aplicación de La agenda 21 en el rubro del Turismo Sostenible.
Algo se ha
avanzado en lo concerniente a la problematización teórica del Turismo
Sostenible, pero todavía no conocemos avances sobre algún esfuerzo de
aplicación de La Agenda 21 para algún caso concreto de un área delimitada,
protegida y reservada de Turismo.
El presente
trabajo consta de tres partes claramente delimitadas, una primera dedicada al
análisis e inventario del conjunto del material producido tanto en eventos
internacionales como material bibliográfico proveniente del ámbito científico o
especializado, una segunda parte dedicada a la reflexión y teorización sobre
los aspectos más relevantes de la actividad turística, y, una tercera parte
dedicada a la elaboración y propuesta de variables e indicadores para acometer
la tarea de un diagnóstico o auditoría en un área determinada de desarrollo de
la actividad turística.
2. SITUACIÓN
Y PERSPECTIVAS
Por mucho
tiempo, el turismo ha sido considerado como la "industria sin
chimeneas" o la "industria blanca". Esto quería decir que se
trataba de una actividad económica que se podía fomentar en espacios libres y
públicos, que no producía contaminación y que requería de muy baja inversión
para su desarrollo. Acorde con esa visión, la actividad turística recaía
principalmente en el sector empresarial, tanto en los aspectos de promoción
como de definición de políticas y estrategias. En esa medida, la mentalidad del
negocio rápido y fácil era la que primaba y como producto de ésta, se infringió
los mayores daños, algunos irreversibles, tanto a la naturaleza como a la
cultura y a comunidades locales e indígenas.
En la década
de los 70 se comenzaron a escuchar las primeras voces de crítica a esta visión,
pero en lo fundamental, tanto los estados, como las instituciones públicas y
privadas responsables, han seguido desarrollándolo en los mismos términos. Los
turistas y las facilidades turísticas se han engullido valiosas tierras
agrícolas, han arruinado playas, contaminado aguas, destruido manglares y
botado a poblaciones autóctonas de sus predios.
La industria
turística se ha desarrollado y modernizado aceleradamente, principalmente por
el impulso de la tecnología de las comunicaciones, del transporte, por la
diversificación de intereses y objetivos turísticos y, principalmente, porque
en los países emisores que son primordialmente los países del mundo
desarrollado, se vive una situación de bonanza económica tal, en la que el
potencial turista no tiene problemas de dinero, sino de tiempo para gastarlo y
disfrutarlo.
En esta
época en que el turismo crece tan rápidamente, en el que se genera un aumento
espectacular en los viajes de negocios y de placer, en que se abren o tumban
fronteras y se diversifican destinos, medios de comunicación y transporte;
también se desarrollan formas inaceptables de explotación de los habitantes locales
que llegan hasta la prostitución de niños.
Etapas
comunes de impacto negativo del turismo sobre comunidades pequeñas:
1.
Llegan los Primeros Turistas
· Encuentran
hospitalidad y amabilidad.
· Causan
pocas ofensas y no hay intercambio de dinero.
2.
Más Turistas Llegan
· Se esparce
la noticia de la hospitalidad y amabilidad de los locales.
· Los
turistas les dan dulces y/o regalitos a los niños y piden comprar vestimentas y
artefactos locales.
3. Los
Turistas Llegan Regularmente
· Se
construyen hoteles, se traen alimentos, los niños piden dulces y/o regalitos.
· Se aprende
y usa el inglés turístico y otros idiomas internacionales.
· Se usa
cada vez más los recursos energéticos naturales (madera, combustibles líquidos)
para cocinar y proveer luz y refrigeración para los turistas.
4. Aumenta
la Llegada de Turistas
· El lugar
depende cada vez más del dinero de los turistas; los niños piden dinero, ropas,
cassettes y a veces son tentados con solicitudes sexuales por parte de los
turistas.
· Las
demandas energéticas aumentan poniendo presión sobre los bosques locales, las
descargas de las cloacas se convierten en un problema, lo mismo que la basura y
su eliminación.
· Se traen a
la comunidad alimentos y bebidas para satisfacer las necesidades de los turistas.
5.
Las Llegadas de los Turistas se Incrementan Rápidamente
· Los
miembros de la comunidad, incluyendo niños y adolescentes, se vuelven más
agresivos en sus tratos con los turistas.
· Con los
turistas, puede establecerse el tráfico de drogas. Puede haber un aumento de la
prostitución y en el consumo de drogas.
· Las
comunidades se vuelven cada vez más dependientes del turismo.
· Los
estilos de vida y los patrones de trabajo cambian en los pueblos y los modos
tradicionales se vuelven "monumentalizados".
· Tanto la
cultura como el ambiente sufren.
6.
Los operadores de viajes y los turistas empiezan a buscar nuevos destinos que
estén menos dañados y así exportan el problema a un área nueva donde empieza de
nuevo el ciclo.
Ese es el
carácter ambivalente del turismo. Puede aportar grandes ventajas en el ámbito
económico, mientras que puede ser corrosivo socio culturalmente,
contribuir a la degradación medioambiental y a la pérdida de identidad local.
Frente a
esta situación podríamos decir que existen hasta tres alternativas claramente
diferenciadas: una, es la de los propulsores e impulsores del turismo
tradicional, esa empresa fácil y de ganancias rápidas, no importa a que precio,
en las que se mezcla principalmente el deporte, el placer, la diversión y las
relaciones sociales y, no tienen ningún interés en el contexto. Como su
expresión más extrema podría citarse el Rally París-Dakar. La segunda es
la impulsada por los gobiernos, empresarios y algunos profesionales que
no saliéndose totalmente de los marcos del turismo tradicional avanzan en
plantear algunos límites a la operación, respetando y cumpliendo normas y
certificaciones de calidad. Como expresión de esta modalidad puede señalarse a
las grandes cadenas y compañías de operadores, transportes y hoteles que
realizan paquetes turísticos, y, la tercera forma de desarrollo
turístico, tiene que ver con aquellos gobiernos, instituciones y profesionales
que ejerciendo una actitud más acorde con los planteamientos y acuerdos
internacionales, propugnan un turismo que tome en cuenta aspectos de
protección y conservación cultural y ambiental.
Esta es una
diferenciación entre los mercantilistas a los que sólo les interesa las ventas,
el consumo y por lo tanto el dinero; los empresarios y promotores que cumplen
con requisitos de calidad y los profesionales que de alguna manera plantean una
sujeción a normas mínimas de respeto a acuerdos internacionales y estándares de
sostenibilidad.
Como podemos
apreciar, actualmente, no todos los interesados en el turismo reconocen que
este puede tener impactos negativos sobre el ambiente social, cultural y
ecológico y, por lo tanto, no todos admiten que esos impactos deberían
controlarse.
El Turismo
en 5 años más será el primer sector económico mundial, la mayor industria del
mundo, pero si sigue en su tendencia en medio del desequilibrio global, también
será la actividad económica más depredadora.
En principio
y en términos teóricos, no habría forma de mantener el planteamiento de un
Turismo Sostenible en medio de desequilibrios socioeconómicos y
medioambientales y en un entorno capitalista depredador, en la medida en que la
actividad turística y su impacto no se separan o se encuentran aislados de las
otras actividades económicas.
Pero en los
últimos 25 años la tendencia turística ha venido variando en términos de
interés. Cada vez más los flujos turísticos se orientan hacia ofertas que
reúnan actividades deportivas y de aventura, turismo ecológico y
cultural. El turismo masivo de sol, playa y mera diversión, ha comenzado
a declinar, debido a la degradación del entorno natural - cultural y debido al
cambio climático y a la disminución de la capa de ozono que acarrea riesgos de
enfermedades.
Esta
variación tiene que ver indudablemente con el manejo de información, con
la constatación de los efectos del cambio climático en la vida cotidiana, con
el incremento de las dificultades de la hiperurbanización y con la necesidad de
recuperar o rescatar el necesario contacto con la naturaleza.
En el 2020
habrá 1,561 millones de llegadas de turistas en todo el mundo, esto supondrá
que se gastarán más de 2 billones de dólares USA, y la tasa de crecimiento
anual media será 6.7%. *En los países del sur crecerá
principalmente el turismo intrarregional en un ratio que va del 4:1 a 10:1.
América del Sur conseguirá una tasa de crecimiento del 4.8% anual del 2000 al
2020, lo que significará un promedio de 43 millones de turistas para el año
2020, siendo el origen de estos turistas principalmente Europeo e
Intrarregional.
Con este
volumen del flujo turístico y en las condiciones actuales, todos los agentes
del desarrollo turístico (administraciones nacionales, regionales y locales,
empresas, asociaciones profesionales, trabajadores del sector, organizaciones
no gubernamentales y organismos de todo tipo del sector turístico–, y también
las comunidades receptoras, los órganos de la prensa y los propios turistas)
tienen el deber de salvaguardar el medio ambiente y los recursos naturales, en
la perspectiva de un crecimiento económico saneado, constante y sostenible, que
sea capaz de satisfacer equitativamente las necesidades y aspiraciones de las
generaciones presentes y futuras.
En esta
perspectiva se hace necesario tomar debida nota de los avances teóricos y
prácticos que se han venido desarrollando en estos casi treinta años y que
tienen su plasmación en eventos internacionales de diferente índole y que han
producido acuerdos y convenios que delinean de forma bastante clara los
elementos constitutivos de una alternativa de turismo sostenible, dentro del
marco de un desarrollo sostenible.
Por lo tanto
se debe impulsar un Turismo que sea responsable, proactivo, y esta es una tarea
que tiene que ser desarrollada por parte de los socios de la industria
turística, para desarrollar, mercadear y gestionar la industria. Implica la
responsabilidad de la industria turística hacia el ambiente a través de la
promoción de un equilibrio balanceado y sostenible, significa responsabilidad
de los gobiernos y de las empresas en lograr que las comunidades locales
próximas a las instalaciones y atracciones turísticas se involucren a través de
enlaces económicos significativos. Implica la responsabilidad de respetar, invertir
en y desarrollar las culturas locales y protegerlas de la
sobre-comercialización y la sobre-explotación. También implica responsabilidad
de las comunidades locales en relación con su participación activa en la
industria turística, la práctica del desarrollo sostenible y la garantía de
protección y seguridad de los visitantes.
Implica,
también, un gobierno responsable lo mismo que responsabilidad de parte de los
mismos turistas en cuanto a observar las normas y prácticas del lugar visitado,
en particular con respecto al ambiente y la cultura.
Por tanto se
hace necesario e imprescindible tomar en cuenta aspectos y elementos clave
desarrollados en múltiples eventos internacionales que han venido abordando el
tema del Desarrollo Sostenible del Turismo.*
Queda claro
que si no enfocamos nuestras políticas bajo códigos éticos muy precisos con
respecto a la naturaleza, al medio social, y al desarrollo económico, y, si no
tomamos en cuenta los aspectos positivos que brindan los turistas, como es la
posibilidad de intercambios culturales, contribución a la paz, al desarrollo y
a la conservación del planeta; nos veremos enfrentados en muy corto plazo a
problemas muy graves de deterioro global.
En ese
sentido es necesario internalizar la importancia que adquiere La Agenda XXI
como herramienta para la planificación del Turismo Sostenible, permitiendo un
profundo y exhaustivo conocimiento de las condiciones naturales, sociales y
económicas ligadas a la actividad a través de la aplicación de un estricto
diagnóstico, premunido de rigurosos indicadores y la posibilidad de definir
estratégicamente los objetivos y el plan de acción que permita realizar y
concretar los principios y postulados del Desarrollo Sostenible.
3. EVENTOS
EN MATERIA DE TURISMO SOSTENBILE
3.1. Por qué
Eventos en materia de Turismo Sostenible
El turismo,
importante sector económico en la mayoría de países, gira alrededor de todos
los aspectos vitales de una comunidad, población y / o persona receptora,
produciendo una serie de impactos sobre ellos, algunos positivos y otros
negativos.
Creemos que
los principales pilares que sostienen el turismo son el entorno
(natural, histórico, artístico, social,...) y el factor humano. Aspectos
indispensables e interdependientes ambos. Así pues, la principal conclusión a
la que se llegaría, si nuestro objetivo es sacar un resultado positivo del
turismo en todos los aspectos, es el respeto a nuestro entorno y a nosotros
mismos.
Por todos es
conocida la existencia de repercusiones negativas del turismo, pero en muchos
casos sin ser conscientes de cuales son y a quien afectan más directamente. La
explotación turística está llegando a cotas increíbles, desde la destrucción
del hábitat más sencillo a la explotación más perversa del ser humano, pasando
por la destrucción de patrimonio social, económico, natural y cultural -, hasta
puestos de trabajo indebidos, salarios bajos, condiciones fatales y
aprovechamiento sexual. Todo ello con el único objetivo de un beneficio
económico máximo, el resultado del cual es un ataque directo a nuestros dos
pilares más preciados.
Debido a
estas consecuencias, actualmente se está trabajando en este sentido en el
ámbito mundial, con el fin de encontrar un equilibrio entre la explotación
turística, el factor humano y nuestro entorno. Se realizan diferentes
reuniones, asambleas, etc. con el fin de encontrar un tipo de gestión que
permita reducir al máximo los impactos negativos. Para alcanzar este marco de
gestión es necesario remitirnos a los orígenes: por una parte a los derechos
que nos definen como personas y por otra a las “obligaciones” que tenemos cómo
habitantes de la Tierra, en materia de conservación del entorno, las cuales
deberíamos cumplir.
Así pues,
para el análisis de la situación actual y el planteamiento de un proyecto
futuro, más sostenible que el actual, tenemos que remitimos a la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, al Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales y a la Convención sobre la protección del
Patrimonio, Mundial, Cultural y Natural. Estos documentos son el origen de
estos derechos y obligaciones, a partir de los cuales iremos concretizando
hasta llegar a nuestro objetivo, el Turismo Sostenible en el siglo XXI.
Para
conseguirlo, hemos hecho un inventario de eventos realizados a partir de la
Declaración de los Derechos Humanos, en 1942, relacionados directa o
indirectamente con el sector que nos incumbe. Cabe destacar que cuanto más actuales
son, más se centran en nuestro campo. Así pues, parece ser que se estuviera
llegando a conclusiones finales sobre estos temas, de cuya evolución depende el
futuro de todos.
Algunos de
estos eventos son de carácter general, tratando campos de desarrollo
sostenible, turismo, conservación, etc. a escala mundial, y otros de carácter
más local, que solo hacen referencia a una región, zona o país, pero que no por
remitirse a una zona concreta tienen poca importancia, ya que han aportado
conceptos importantes para la mejora que estamos buscando. No hay que olvidar
que pequeños problemas e impactos estudiados en su origen en el ámbito local
han aportado soluciones a escala mundial.
3.2.
Análisis de organizaciones
Como ya
hemos mencionado anteriormente, son muchas las organizaciones que se están
movilizando para llegar a una buena planificación del turismo, es decir, a un
Turismo Sostenible. Vamos pues, a analizar algunas de las organizaciones
internacionales que consideramos más relevantes por su importancia en el ámbito
internacional.
Iniciativas internacionales para promover
las buenas prácticas de turismo sostenible
1.
UNEP
Programa de
las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. División de Tecnología, Industria y
Economía
Uno de sus objetivos es promover una producción y consumo más sostenible en
actividades de turismo, asesorando a los responsables de este sector, tanto
públicos como privados, para implementar políticas y herramientas propias de un
desarrollo más sostenible.
Para hacer esto posible, las actividades que UNEP realiza en este campo son
en colaboración con la UNESCO, ONGs y otras asociaciones internacionales
relacionadas con la industria turística.
Según los informes de las UN, el turismo está considerado como uno de los
sectores económicos más importante, pero también uno de los peores enemigos
para el medio natural. A partir de esta opinión se han empezado a tomar en
consideración los impactos que este puede causar sobre el medio ambiente.
Así pues, en el marco de la VII Sesión de la Comisión para el Desarrollo
Sostenible de la UNEP, realizada en Nueva York, el mes de Abril de 1999, se
trataron temas como:
·
Impactos del turismo en el medio
·
Acuerdos medioambientales del turismo
·
Contribución del turismo en la conservación
medio ambiental
·
Políticas de los diferentes entes que conforman
el sector del turismo, para llegar a un TURISMO SOSTENIBLE
A partir de
aquí, junto con el Gobernador de la UNEP, se llegó al diseño de los Principios
para la implementación del Turismo Sostenible. Estos principios cubren:
·
Integración del turismo en la política, para el
desarrollo sostenible
·
Desarrollo del turismo sostenible
·
Gestión del turismo
·
Condiciones para el éxito
Además de estos principios, la UNEP IE en cooperación con otras
organizaciones y asociaciones, está contribuyendo a promover el dialogo a
escala mundial sobre el desarrollo de un turismo sostenible. El programa que
están desarrollando se enfoca en:
·
Empujar a gobiernos y al sector industrial a adoptar prácticas
medio ambientales
·
Promover una buena gestión en áreas medio
ambientalmente más sensibles, como zonas protegidas, parques, reservas, puntos
de Patrimonio Mundial, costas.
El
intercambio de información de experiencias se lleva a cabo a través de
publicaciones, de un servicio de pregunta-respuesta y del establecimiento de
una red internacional de información. Entre los documentos y guías realizadas
por la UNEP IE, con el objetivo de compartir información y experiencia, están:
o Desarrollo
de Parques Nacionales y áreas Protegidas para el Turismo, preparado por
UICN juntamente con la OMT
o Gestión
del Turismo en zonas de Patrimonio Mundial Natural, publicado juntamente
con la UNESCO.
o Códigos
de Conducta Medio Ambiental para el Turismo, que presenta ejemplos de
contenido, implementación y monitoreo de códigos para la gestión sostenible en
el sector turístico
o Acciones
para la Gestión Medio ambiental en Establecimientos Hoteleros, publicado
con la “Iternational Hotels Enviromment Initiative” y la “International Hotel
Association”
2.
UNESCO
Década
Mundial de Desarrollo Cultural y Turismo Duradero (1988 – 1997)
La Década
Mundial de Desarrollo Cultural y Turismo Duradero, es el resultado de una
reflexión crítica sobre las experiencias pasadas en materia de turismo. Sector
que hasta hace muy poco, se fundaba solamente, en el crecimiento cuantitativo y
material.
Los dos
puntos sobre los cuales se articula la Década Mundial de Desarrollo Cultural
y Turismo Duradero son:
·
Tomar en consideración la dimensión cultural dentro de los
procesos de desarrollo
·
Estimular las actitudes creativas y la vida cultural dentro del
entorno.
A través del
programa de la Década Mundial de Desarrollo, la UNESCO busca, a través
de las acciones ya emprendidas, sola o con la contribución de otras
organizaciones, promover un desarrollo turístico que tenga la cultura como
marco central.
Después de
su aprobación, según informes de la UNESCO, más de 2000 proyectos han sido
empezados dentro del marco de la Década. Los más abundantes son a partir de
iniciativas de ONGs, basados en establecer una relación entre la cultura y cada
sector del desarrollo.
3.
WORLD HERITAGE CENTRE
De los
diferentes debates y seminarios que se han realizado en materia de turismo sostenible
a nivel internacional, por organizaciones como OMT, UNEP, UICN, han surgido
principios y guías que pueden ser aplicadas en áreas culturales y naturales
ligadas al desarrollo turístico y al Patrimonio Mundial.
Con estos
antecedentes el Centro de Patrimonio Mundial ha propuesto unos
principios a partir de las guías presentadas por la organización National
Trust. Estos son:
- La conservación debe ser un principio fundamental de cualquier plan de desarrollo turístico que en su sentido más amplio, y del turismo debe beneficiarse de ella. Esto implica una comprensión relativa de los valores de un área en un contexto amplio y comparativo.
- Los planes de desarrollo turísticos sostenibles son esenciales y condición previa para el desarrollo de cualquier zona con potencial turístico. Estos planes deben especificar los objetivos claros de gestión, identificando los valores que se protegerán y los tipos de uso que serán aplicados. Donde sea posible, se aplicarán estándares, especificando bajo que concepto pueden ser alterados.
- El factor determinante en el momento de escoger el tipo de gestión a realizar en una zona con potencial turístico, es el de menor impacto para la población local. Esto implica un proceso de consulta con el cual perspectivas nacionales, regionales y locales tomarán en consideración los recursos disponibles
- Para todas las zonas de desarrollo turístico es necesario un plan de gestión, implicando a comunidades locales
- La Declaración de Impacto Medio Ambiental (EIS), la relación de los recursos culturales y naturales dentro de unas perspectivas éticas, se deben tener en cuenta para la toma de decisiones o las propuestas de desarrollo
- El diseño de nuevos edificios, instalaciones y sistemas del transporte, deben reducir al mínimo los impactos visuales, muy perjudiciales para el turismo. Controles de emisiones deben de realizarse en todas las infraestructuras. En zonas de gran belleza la intrusión de estructuras artificiales debe ser evitada si es posible
- Los programas educativos deben incitar a los turistas a respetar y entender el modo de vida local, la cultura, historia, religión y los valores del Patrimonio Cultural
- La cooperación entre todos los implicados en el desarrollo turístico de una zona debe ser fomentada y la coordinación para su promoción asegurada
- Se debe solicitar en forma de impuesto o tasa, una parte proporcional de los beneficios de la explotación turística, en beneficio de la población local así como para la conservación
Desarrollar
un programa de monitoreo para asegurar la sostenibilidad, desde una perspectiva
ética, ambiental y económica, de las actividades que se están llevando a cabo
4.
WORLD TOURISM ORGANIZATION
La Fundación
de la Organización Mudnial del Turismo, (WTO·Themis) fue creada en 1998 por la
misma Organización Mundial del Turismo (OMT) y el gobierno de Andorra y
actualmente su sede está ubicada en Andorra la Vella. El objetivo era tener un
instrumento para facilitar la ejecución del trabajo en el área de la educación
y el entrenamiento en turismo, y así facilitar relaciones con los miembros de
WTO y los recursos humanos en turismo.
En la Declaración
de Manila se establecieron los principios para una nueva forma de turismo
que, a pesar de que todavía no se le llamaba “sostenible”, era no obstante
respetuoso con el individuo, la sociedad y el ambiente. La WTO se ha convencido
de la necesidad de conexiones armoniosas entre el turismo y el ambiente, ambos,
aspectos de alta prioridad para los miembros de WTO, para programas actuales y
futuros de la organización. Su objetivo es pues estudiar nuevas formas de
turismo que contribuyan al respeto del entorno y a la productividad, mantener
las destinaciones turísticas sanas y seguras y reemplazar las que no cumplan
con estos objetivos.
WTO espera
poder incorporar programas de sostenibilidad en el diseño y construcción de
alojamientos y otras infraestructuras turísticas. Considera que es necesario,
para la protección del medio, constituir un programa de protección medio
ambiental, como parte integrada en el proceso de desarrollo turístico y que
además esté coordinado por organismos locales. En esta línea de trabajo, la WTO
ha desarrollado metodologías y guías de trabajo, con el objetivo de ayudar a
los inversores orientar sus negocios en la protección del medio.
La
publicación: Sustainable Tourism Development: Guide for Local Planners
fue elaborada con la participación de un gran número de especialistas de
diferentes regiones turísticas, y publicada en 1992.
Otra
publicación a destacar: Guidelines for environmental impact assessment of
small-and-medium-sized tourism projects in developing countries ,
editada con la cooperación de Portugal y centrada en los impactos
medioambientales que puede causar la explotación del turismo a pequeña escala.
La WTO
estudió 6 casos de gestión integrada, para comprobar si la iniciativa de
integración infraestructura turística y sostenibilidad, era efectiva. Los
resultados están publicados en el documento: An integrated approach to
resort development , editado en 1991. Cinco de los 6 casos estudiados,
conciernen a nuevas explotaciones turísticas de diferentes regiones del mundo.
El sexto caso se centra en una zona iniciada en el sector del turismo desde
hace ya varios años: Lanzarote, el objetivo es observar si la oferta y la
demanada siguen una tendencia sostenible, con una gestión integrada.
La WTO esta
preparando la guía: Handbook on natural disaster reduction in tourist
areas, centrada en desastres naturales (huracanes, terremotos,
inundaciones, avalanchas de nieve, etc.) El objetivo es valorar la problemática
que pueden causar estos desastres en áreas turísticas y facilitar planes de
acciones para los responsables del sector.
Otro de los
temas importantes a gestionar por la OMT, en cooperación con la UNESCO y UNEP
es la aplicación de la AGENDA 21 en las diferentes áreas turísticas
A partir de
sus estudios realizados y la AGENDA 21 como marco de gestión, el objetivo que
se fijo la Organización Mundial del Turismo, para el período de 1995 a 1997,
era la integración en la gestión del patrimonio cultural, las buenas prácticas,
conservación y uso turístico rentable. En definitiva, hacer del sector
turístico un aliado para la conservación del patrimonio en todos sus aspectos,
a partir de un programa internacional de indicadores y medidas reguladoras que
permitan asesorar y identificar si una actividad turística es sostenible o no.
3.3.
Análisis de Eventos
Según el principio y objetivo nº 2 de la Carta Mundial del Turismo
Sostenible, aprobada en Lanzarote, en el marco de la Conferencia Mundial de
Turismo Sostenible, realizada el mes de abril de 1995, el turismo “tendría
que contribuir al desarrollo sostenible, integrándose en el entorno natural,
cultural y humano ...”
ENTORNO HUMANO
Las referencias para llegar a un turismo sostenible en el aspecto humano
del sector las podríamos encontrar en los siguientes eventos [1] :
- Declaración Universal de los Derechos Humanos, 1948
- Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, 1966
- Convención sobre los Derechos del Niño, 1990
- Declaración contra la explotación sexual, comercial de los niños, 1996
- Declaración sobre los efectos sociales del Turismo, 1997
Los acuerdos llegados en estas declaraciones y pactos son de aplicación en
todos los aspectos de la actividad humana. Más concretamente en el campo del
turismo sostenible, de donde sacamos las siguientes conclusiones:
- Erradicación de la prostitución infantil
- Garantía de los derechos infantiles a la niñez, erradicación de trabajo infantil
- Erradicación de los trabajos forzados
- Protección de comunidades locales contra el desalojo y desplazamientos forzados
- Promover la participación de los grupos sociales locales
- Seguridad laboral y conservación de los derechos y condiciones de trabajo para los trabajadores del sector turismo
- Remuneración adecuada
- No discriminación, acceso para visitantes nacionales e internacionales a las instalaciones turísticas
- Calificación profesional local en turismo
ENTORNO NATURAL
Por lo que a la conservación del espacio natural respecta, el turismo tiene
mucho que realizar. No hay que tomar al turismo como un enemigo, sino como a un
aliado ya que puede contribuir a la mejora y mantenimiento de zonas
anteriormente degradadas y olvidadas por las administraciones locales. Los
eventos que a continuación analizamos establecen el camino para llegar a esta
alianza.
Estos son
algunos de los eventos que más han influido para sentar las bases de
planificación del turismo en equilibrio con el entorno1:
- Convenio sobre la Protección del Patrimonio mundial, cultural y natural, 1972
- Declaración de Katmandú sobre actividades de Montañismo, 1982
- IV Congresos Mundial sobre Parques Nacionales y Áreas Protegidas, 1992
- Seminario para la Gestión del Turismo en el Patrimonio Natural, 1993
- Conservación y Turismo, Simposio Científico Internacional, 1993
- Convenio sobre Diversidad Biológica, 1995
- Convención sobre Patrimonio Mundial, 1995
- Conferencia Internacional de Ministros del Ambiente sobre Biodiversidad y Turismo, 1997
A las
conclusiones que podríamos llegar, teniendo en cuenta los principios acordados
en cada una de estas reuniones serían:
- Control de los recursos naturales locales
- Contabilización de los costes ecológicos externos causados por el turismo
- Aplicación del principio “quien contamina paga” asumiendo los costes externos
- Consideración de las zonas frágiles
- Definición de valores límites para la capacidad de carga ecológica
- Establecimiento de límites de desarrollo y explotación turística
- Programas de mejora y reactivación del entorno degradado
- Medidas destinadas a la reducción del consumo de energías y otros recursos naturales.
- Aplicación de energías renovables
- Prevención de la contaminación ambiental
- Reducción del transporte por turismo
- Impulsar ofertas turísticas regionales/nacionales frente al turismo de grandes compañias.
- Fomento de transportes y conceptos viales coherentes con el medio ambiente
ENTORNO
CULTURAL
De la misma
manera que el turismo debe procurar la conservación de su entorno natural,
también tomará en consideración el aspecto cultural de la zona a explotar
turísticamente. Destacamos a continuación los eventos realizados basándose en
este campo1:
- Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, 1966
- Década Mundial del Desarrollo Cultural, 1988-1997
- IV Coloquio Internacional – III Asamblea de las Ciudades del Patrimonio Mundial, 1997
Los puntos
que consideramos más relevantes en cuanto a protección del entorno cultural
son:
- Fomento a pequeños alojamientos locales. Fomento a la pequeña y mediana empresa turística
- Cooperación y participación de la población local, en los procesos de planificación, realización de programas turísticos
- Coordinación entre ONGs y comunidades locales
- Información para turistas sobre un comportamiento adecuado (sensibilidad, y respeto a la cultura local)
- Realización de actividades tradicionales de cada comunidad y fomento a su identidad cultural
- Informaciones para la población local sobre ventajas y riesgos del turismo para su cultura nativa
- Instalación de centros de información en los destinos turísticos
- Limitación de la participación extranjera en instalaciones turísticas
- Integración del desarrollo turístico en las actividades económicas locales/regionales (trabajo, inversión, productos, servicios, etc.)
TURISMO
SOSTENIBLE
En estos
tres puntos, (humano, cultural y natural), hemos fijado las bases para una explotación
turística sostenible: un marco integrado con cada uno de los aspectos que
conforman este sector. En junio de 1972 tuvo lugar la Conferencia de
Estocolmo de Naciones Unidas. Ese foro se hizo eco de los efectos
ambientales negativos asociados al modelo occidental de desarrollo. La Declaración
de Estocolmo recogió los principios para evitar estas consecuencias
negativas sobre el Medio Ambiente y la calidad de vida, y propuso un plan de
acción. Aunque ese plan de acción nunca fue puesto en marcha, lo más destacable
para la creación del concepto de sostenibilidad fue el hecho de expresar por
primera vez en una reunión internacional que los temas de contaminación eran de
suficiente magnitud como para llegar a frenar el crecimiento.
Ese mismo
año 1972 el Informe al Club de Roma del profesor Meadows “Los
límites del crecimiento” postulaba que los límites del entorno físico no
debían ser ignorados en los modelos de crecimiento. Aunque en términos de
economía aquella no era una idea completamente nueva, sí es cierto que había
estado marginada hasta entonces.
En 1980 la ONU
aprueba la Carta de la Naturaleza, en la que se incluye de nuevo la
reflexión sobre las cuestiones de la naturaleza y los recursos naturales en
relación con el crecimiento y desarrollo.
En 1989
Naciones Unidas convocó la Conferencia de Naciones Unidas para Medio
Ambiente y Desarrollo, a celebrarse en 1992. Aquella Conferencia celebrada
en Río de Janeiro en 1992, y conocida también como Cumbre de la Tierra o
Cumbre de Río, marcó un hito en lo que a reuniones internacionales se
refiere. Se reunieron cerca de dos centenares de delegaciones gubernamentales,
además de representantes de ONG de todo el mundo, para debatir los problemas en
relación con el medio ambiente y el desarrollo. El documento más importante
aprobado en la Cumbre de Río fue la Agenda 21, un programa para el siglo
XXI que puede considerarse como el primer plan de acción con un elevado nivel
de consenso internacional para promover el desarrollo sostenible. La
implantación de la Agenda 21 debe considerarse un factor esencial para
la gestión sostenible de los espacios turísticos, y de los territorios en
general.
Aparte de
los documentos anteriormente mencionados, destacamos otros de las cuales han
surgido documentos útiles para la gestión como:
- Declaración sobre el Turismo Mundial, 1980
- VI Asamblea General de la OMT, 1985
- Conferencia Internacional de las Naciones Unidas, 1991
- IX Asamblea General de la OMT, 1991
- Conferencia Mundial de Turismo Sostenible, 1995
- XI Asamblea General de la OMT, 1995
- Reunión del Comité de Apoyo a la Calidad de la OMT, 1998
- Conferencia Internacional sobre Turismo y Desarrollo Sostenible en el Mediterráneo, 1999
- Comisión sobre el Desarrollo Sostenible, 1999
- VII Sesión de la Comisión para el Desarrollo Sostenible, 1999
- Seminario de Turismo Sostenible y competitividad en las Islas del Mediterráneo, 2000
CONCLUSIONES
FINALES:
Según el
análisis de la documentación consultada, podríamos concluir con los siguientes
puntos, para promover un Turismo Sostenible en el marco general del Desarrollo
Sostenible, tal como se desprende de la Declaración de Río y todos los eventos
precedentes:
- El turismo debe contribuir a la conservación, protección y restauración del ecosistema terrestre.
- El Turismo debe basarse en modelos sostenibles de producción y consumo.
- Turismo, paz, desarrollo y protección ambiental y cultural deberían ser interdependientes.
- El desarrollo turístico debe reconocer y apoyar la identidad, cultura e intereses de los pueblos.
- El desarrollo turístico ha de ser soportable ecológicamente a largo plazo, viable económicamente y equitativo desde una perspectiva ética y social para las comunidades locales.
- El desarrollo turístico sostenible exige se pongan en práctica códigos de conducta que favorezcan la sostenibilidad por parte de los principales actores y agentes que intervienen en la industria turística.
- El turismo debe asentarse sobre la diversidad de oportunidades ofrecidas por la economía local, garantizando su plena integración y contribuyendo positivamente al desarrollo económico local.
- Evaluar los impactos ambientales, sociales y económicos antes de elaborar los planes de desarrollo turístico.
- Monitorear los impactos del turismo y asegurarse que las informaciones estén disponibles para todos los interesados.
- Involucrar a la comunidad local en la planificación y en la toma de decisiones
4.- TURISMO SOSTENBLE
4.1.- Concepto de Sostenibilidad. Primeras formulaciones
La
Sostenibilidad como concepto asociado al establecimiento de algún tipo de
límites al crecimiento comienza a fraguarse a comienzos de la década de los 70
del siglo XX. Las primeras formulaciones coincidieron históricamente con los
albores de movimiento ecologista. En aquellos años, ya se acuñaban términos
como eco-desarrollo, crecimiento intensivo, crecimiento orgánico, crecimiento
cero. Las preocupaciones estaban centradas, por lo general, en tratar de
establecer límites o frenos a los efectos negativos del desarrollo.
Como ya hemos
visto en el punto 3, se ha ido trabajando periódicamente en el campo de,
desarrollo y medio ambiente en el ámbito internacional, a partir de diversas
reuniones, conferencias, etc. El Informe Bruntland, "Nuestro
futuro común", elaborado para la ONU, será el punto de partida del
concepto de Desarrollo Sostenible, que aparece por primera vez en 1987.
En este documento se define el concepto de Desarrollo Sostenible como aquel desarrollo
que satisface las necesidades actuales sin comprometer las capacidades de las
generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.
El concepto
de sostenibilidad tal y como se acuñó en su primera formulación de 1987 incluía
dos aspectos de reflexión importantes: el concepto de necesidades humanas, y el
concepto de solidaridad intergeneracional:
·
El concepto de solidaridad intergeneracional asociado al
desarrollo sostenible supuso históricamente un cambio de paradigma. Uno de los
desafíos más grandes en el proceso de la toma de decisiones pasó a ser cómo proteger
los derechos de los que carecen de voz. Las generaciones futuras de seres
humanos no pueden dar a conocer sus opiniones o proteger sus intereses en el
proceso de la toma de decisiones. Si el desarrollo va a ser sostenible, debe
tener en cuenta los intereses de estas personas.
·
La reflexión en torno a la satisfacción de necesidades humanas
presentes y futuras en relación con la sostenibilidad obliga a formularse
cuáles son esas necesidades humanas. Ello conlleva una reflexión en torno a
cuáles son los valores adoptados por la sociedad.
Solidaridad
intergeneracional: Equidad y justicia
Se ha
establecido una enorme desigualdad en el acceso a los recursos, debido al
funcionamiento de los sistemas económicos. La justicia implica que cada nación
y cada pueblo deberían tener la oportunidad de desarrollarse de acuerdo a sus
propios valores culturales y sociales, sin negar a otros el mismo derecho al
desarrollo. Los conceptos de equidad y justicia son muy importantes en las
definiciones de desarrollo sostenible. El desarrollo humano sostenible debe
procurar satisfacer las necesidades de los pobres y de los sectores marginados
de la población.
Principio
de precaución.
En un mundo
sumamente interdependiente, las interacciones complejas están llevando a una alta
proporción de innovación y cambio. En tiempos de cambios rápidos, el principio
de precaución puede proporcionar cierta guía. Establece que cuando una
actividad establece peligros de daño al medio ambiente o a la salud humana, se
deben tomar medidas preventivas, incluso si no se han establecido relaciones de
causa efecto de manera científica de forma completa.
Sostenibilidad
ambiental, económica y social
Los
desarrollos del concepto de sostenibilidad han llevado a formular la misión de
la sostenibilidad en términos de un proceso para alcanzar un desarrollo humano
sostenible. Las líneas estratégicas para alcanzar esta misión son la
consecución de mayores niveles de sostenibilidad en los planos social,
ambiental y económico. Los criterios para alcanzar esos mayores niveles de
sostenibilidad deben incluir cambios que sean percibidos como socialmente
aceptables y deseables, ambientalmente viables y no degradantes, y
económicamente realizables y con tecnologías apropiadas.
4.2.-
Turismo dentro de Desarrollo Sostenible
En las
últimas dos décadas aproximadamente se han comenzado a iniciar nuevas vías de
desarrollo en el turismo, tanto en la demanda como en la oferta. Estos cambios
son consecuencia de una creciente sensibilidad social por la calidad ambiental,
pues son bien conocidos los efectos de degradación paisajística, ambiental,
social y cultural que el turismo de masas ha generado a numerosas áreas
del mundo.
Los nuevos
turistas buscan espacios con menor impacto sobre el medio y con una mayor
integración de las características sociales y culturales locales. Los espacios
receptores buscan vías alternativas de desarrollo que permitan reducir los
efectos negativos del turismo sobre el medio, que aseguren una más amplia
diversidad de formas turísticas y, sobre todo, que integren de forma más
armónica las necesidades del turista y de la población local.
El turismo no
debe entenderse como una actividad económica aislada y que funciona de forma
independiente. Por el contrario, el turismo depende de numerosos sectores de la
economía que lo abastecen de bienes y servicios (alimentación, transporte,
seguros, energía, tecnología, construcción, mobiliario, etc.). Se presentan en
los espacios turísticos presiones excesivas sobre el territorio y los intereses
socioeconómicos muy a menudo están enfrentados, se hace necesario un enfoque
que permita la confluencia de posiciones antagónicas que contemplen la mayor
parte posible de necesidades y prioridades de los agentes sociales locales y
los sectores económicos. En esta medida cobra sentido la implementación de
modelos de participación ciudadana como paso fundamental hacia una gestión
sostenible.
Este cambio
en la concepción del turismo contemporáneo se inscribe en un contexto más
amplio: la necesidad de implementar modelos de desarrollo sostenible, que hagan
compatible el desarrollo económico con la conservación de los recursos
naturales y el incremento de la equidad y de la justicia social. En este
sentido, la sostenibilidad no es una posible opción a la actividad turística,
sino que es la única opción, aquella que puede mejorar la calidad de vida de
los ciudadanos de hoy y del futuro sin sobrepasar la capacidad de carga de los
ecosistemas que son el soporte de vida en la tierra.
El concepto
de Turismo Sostenible parte de un concepto más amplio como lo es el de
Desarrollo Sostenible. Factor esencial para la gestión sostenible de los
espacios turísticos es la implantación de la ya mencionada Agenda 21.
Como sostiene
Helena Ullastres, geógrafa y responsable de campañas de sensibilización y
educación ambiental de la organización Ecomediterranea, en su documento "El
paisaje, objeto de la mirada turística", el turismo debería reunir las
siguientes características. Debe ser:
- PLANIFICADO: debe tomar en cuenta las condiciones actuales (diagnósticos) y las perspectivas futuras para definir una estrategia de sostenibilidad, tomando en cuenta el contexto humano, físico, social, económico y ambiental.
- INTEGRADO: la oferta turística debe ser el resultado natural de todos los recursos turísticos locales, (ecológicos, culturales, monumentales, artísticos, gastronómicos, folklóricos, mágico religiosos, etc.).
- ABIERTO: siendo local, debe estar abierto al contexto y a los espacios territoriales próximos.
- DIMENSIONADO: temporal y espacialmente. Es decir, propender a eliminar la estacionalidad en periodos y territorios limitados.
- PARTICIPATIVO: participación de todos los agentes que intervienen en el proceso turístico (gobiernos, empresas, población local)
- DURADERO: orientado a un crecimiento de largo plazo.
- VIABLE: económica, social y ambientalmente.
4.3.-
Impactos del turismo
La
implantación de cualquier tipo de actividad, que no exista con anterioridad en
un área, comporta inevitablemente una serie de impactos positivos y negativos.
La evaluación de estos impactos, nos permitirá saber si los beneficios superan
los costes, si no fuese así no valdría la pena realizar una actividad turística
El turismo
como ya lo hemos manifestado, es una herramienta fundamental para la
conservación de los sistemas naturales en las áreas en que se planifique,
además de contribuir al desarrollo sostenible de las comunidades locales.
Obviamente si esta actividad se lleva acabo de manera desorganizada,
descontrolada y con poca planificación puede causar daños y perjuicios
irreversibles tanto al medio natural como al cultural, llegando irónicamente a
destruir los propios recursos que se constituyen en la base principal de su
atractivo. A esta injerencia se le conoce con él termino de "impacto"
y en términos generales los hay positivos y negativos.
Estos
impactos pueden ser:
- Económicos
- Socioculturales
- Ambientales
Impactos
Económicos
Generalmente,
el gasto turístico (consumo realizado por el visitante durante su
desplazamiento y estancia en el lugar de destino), supone un aumento en los
ingresos de la economía de la zona receptora, con efectos diferentes:
1.
Efectos primarios: son los efectos directos, fáciles de medir.
Son gastos hechos directamente por el visitante a empresas turísticas (hoteles,
restaurantes, taxis, etc.), dinero que el turista paga directamente a la
empresa.
2. Efectos
secundarios: dinero recibido por los establecimientos turísticos, que es un
filtro en la economía local, que produce otros efectos:
a) E. S. Directos: parte de este dinero se destina a la promoción exterior
del lugar de destino, a importaciones necesarias por ofrecer el servicio, a
pagar comisiones de les agencias de viajes, inversiones, etc.
b) E. S. Indirectos: otra parte de estos ingresos de las empresas
turísticas, será gastada por proveedores, servicios, etc.
c) E.S. Inducidos: Otra parte irá a parar a les economías domésticas, en
forma de salarios.
3.
Efectos terciarios: gastos que no están directamente asociadas
al turismo, pero si que pueden estar relacionados
Impactos
Socioculturales
Son el
resultado directo de les relaciones sociales que se establecen entre los
residentes y visitantes, durante su estancia en un destino turístico. La
intensidad de estos impactos variará dependiendo del tipo de visitante y de factores
espacio-temporales:
El encuentro
entre turista y residente, puede darse en 3 contextos diferentes:
1.
Cuando
el visitante adquiere un bien o servicio del residente.
2.
Cuando
los 2 grupos, residentes y visitantes, comparten el mismo espacio físico.
3.
Cuando
los 2 intercambian información y/o ideas.
Los dos
primeros casos son los más frecuentes.
La
importancia de los efectos que la actividad turística tenga sobre la sociedad y
la cultura del área receptora dependerá en mayor parte, de les diferencias socioculturales
entre visitantes y residentes (religiosas, estilos de vida, creencias,
comportamiento, valores...). Como mayores sean estas diferencias, mayores serán
los impactos.
Incluso
cuando no existe contacto directo entre visitante y residente, la simple
observación de los visitantes, puede provocar cambios en les actitudes o
escalas de valores por parte de los habitantes. Es el llamado efecto
demostrativo.
Podríamos
decir que el intercambio de "cultura" será sólo positivo si los
visitantes son ecológica y socialmente conscientes, por tanto, respetuosos con
el entorno de los lugares que visiten. Podremos distinguir:
- Impactos directos:
transformaciones relacionadas con el establecimiento de nuevas formas de
comunicación, transporte y infraestructuras.
- Impactos
inducidos:
aparecen como consecuencia del aumento del nivel de vida originado por el
turismo, modificando la prioridad en las necesidades de consumo de los
residentes y acelerando los cambios sociales.
Mientras el
volumen de turistas y los impactos se mantengan en unos límites razonables, la
actividad turística es positiva para los residentes. Si los límites de
tolerancia se sobrepasan, los efectos causados en la zona y en los residentes,
pueden significar una pérdida de calidad de la estancia y del destino por el
mismo turista.
Impactos
socioculturales positivos:
- el turismo puede favorecer una concienciación sobre la singularidad histórica y cultural de una comunidad, contribuyendo a la rehabilitación y conservación de monumentos, edificios, lugares históricos, rehabilitación de costumbres, tradiciones, artesanía, folklore, etc.
- la actividad turística acostumbra a acelerar los cambios sociales, tolerancia y bienestar, permiten romper con las barreras entre clases
- el turismo permite un intercambio cultural entre los diferentes colectivos.
Impactos
socioculturales negativos:
- desculturalización del lugar de destino, haciendo
desaparecer la cultura más débil de la comunidad receptora, delante la cultura
más fuerte del visitante, o bien sobre explotando las tradiciones locales,
hasta el punto de borrar la autenticidad y su significado real.
- el desarrollo turístico puede facilitar la difusión de
imágenes estereotipadas, frenando toda posibilidad de intercambio cultural.
Impactos
Ambientales
Aspectos
positivos:
- El turismo puede ser el estímulo necesario para adoptar medidas de mejora y conservación ambientales. En muchos lugares la administración pública ha introducido medidas de planificación turística, que suelen llegar demasiado tarde, ya que el entorno ya ha sido degradado.
- También la actividad turística puede convencer a la población local para que proteja su entorno y cree zonas de especial protección, como parques naturales.
- Sensibilización de la población local
Aspectos
negativos:
- Cambios que provoquen una transformación irreversible del entorno, como por ejemplo el crecimiento urbano excesivo, no integrado en el paisaje, rompiendo el equilibrio biológico de la zona.
- Regresión del espacio natural, creando espacios artificiales: vías de comunicación, zonas industriales, de ocio, residencias secundarias, reemplazando la vegetación autóctona por plantas exóticas, etc.
- Generación de residuos que provoquen problemas de depuración de aguas residuales y recogida de basura, creación vertidos incontrolados, etc.
- Erosión y degradación del entorno a causa de les actividades turísticas, de les playas, caminos polución, agotamiento de los acuíferos, deterioro del hábitat de flora y fauna, etc.
El objetivo
de los estudios de impacto es primordialmente asegurar que esos impactos
ambientales inevitables, no excedan los límites de cambio aceptable
determinados por una buena planificación y desarrollo de un turismo sostenible.
Poder
controlar los posibles impactos que puede causar un turismo no planificado
requiere de medidas administrativas bien fundamentadas y aplicadas, resultado
de una cohesión y voluntad política por cada uno de los actores que intervienen
en el desarrollo del turismo.
4.4.-
Capacidad de Carga
"Aunque
el concepto de capacidad de carga no es nuevo, su aplicación al manejo de
visitantes en destinos turísticos no ha sido fácil dado que intervienen en ella
intereses, apreciaciones humanas, consideraciones científicas, y juicios de
valor, así como parámetros de impacto. Los procedimientos para fijar la
capacidad de carga continúan evolucionando y hasta ahora no han podido ser
ajustados a las variantes condiciones de los países". (Miguel Cifuentes,
WWF)
De aquí que
aparezcan diversidad de opiniones, estudios y definiciones de este concepto.
Procederemos pues a enumerar algunas de estas definiciones las cuales nos han
parecido más relevantes, basándonos en que la Capacidad de Carga Turística es
una modalidad especifica de la Capacidad de Carga Ambiental.
·
"La Capacidad de Carga Ambiental es la capacidad de un
ecosistema para sustentar organismos sanos y mantener al mismo tiempo su
productividad, adaptabilidad y capacidad de renovación. En otras palabras, la
capacidad de carga es el nivel de umbral de la actividad humana por encima de
la cual sobrevendrá el deterioro ambiental de la base de recursos".
(Wolters, 1991).
·
"La Capacidad de Carga Turística se refiere al nivel
máximo de uso de visitantes e infraestructura correspondiente que un área puede
soportar, sin que se provoquen efectos en detrimento de los recursos y se
disminuya el grado de satisfacción del visitante, o se ejerza un impacto
adverso sobre la sociedad, la economía o la cultura de un área".
(McIntyre, 1993).
·
"Capacidad de Carga Turística como la capacidad
biofísica, social y sicológica de un medio ambiente turístico para soportar
actividades y desarrollos sin disminuir la calidad ambiental o la satisfacción
del visitante". (Pearce y Kirk, 1986)
Según estas
definiciones se podría concluir que existen limites al uso de los espacios
turísticos por parte de los visitantes y que se hace necesario realizar
estudios de capacidad de carga específicos para cada caso concreto, que
contemplen las características individuales de cada escenario. También se puede
deducir que resulta particularmente difícil concretizar el concepto de
capacidad de carga y aun más difícil su racionalización y cuantificación, ya
que no existe una tipología única en cuanto a turismo ni entorno natural.
No pueden
existir valores cualitativos o cuantitativos fijos o standard, conclusión
ampliamente reconocida por expertos en la materia, dado que es tan frágil el
concepto que varía de un sitio a otro en función de los cambios estacionales,
el comportamiento del turista, el tipo de infraestructura, modalidades y
niveles de uso y el carácter dinámico del medio.
Aun y siendo
particularmente difícil y no existiendo modelos específicos para determinar la
capacidad de carga, es de suma importancia y totalmente relevante realizar
dicho estudio, en todas y cada una de las áreas donde se pretenda implementar
un proyecto turístico determinado, analizando, estudiando y clasificando la
totalidad de las características inherentes al espacio de estudio. Es un
aspecto fundamental para que el turismo no se convierta en factor
desestabilizador en el ámbito ambiental, social, cultural y económico de la
zona receptora.
Es necesario
poder determinar, con la mayor certeza posible, los flujos de visitantes a los
destinos turísticos de cualquier índole, haciendo énfasis en las áreas
protegidas y zonas naturales, dada la fragilidad ambiental que en ellas se
presenta y debido a la gran biodiversidad por la que se caracterizan.
Existen
ciertas consideraciones básicas para estimar la capacidad de carga de un área:
- El Objetivo: uso turístico dentro de un área especifica. Uso más o menos restrictivo.
- La Relatividad: depende de factores y consideraciones cambiantes, como por ejemplo los cambios estacionales dependiendo de la revisión periódica, del resultado del monitoreo, del proceso de planificación y del ajuste de uso.
- Las Características: las características particulares propias de cada lugar específico, son factor determinante para definir su capacidad de carga.
- Las Limitantes Críticas: que afectarían directamente a la densidad, intensidad y modalidad de uso. Caso específico sería la disponibilidad de agua.
- El Manejo Institucional: Es uno de los factores determinantes más importante para determinar los niveles y las modalidades de uso que se pueden permitir. Para garantizar estas medidas es indispensable implementar planes de capacitación al personal y especificar el destino de los recursos económicos para así poder garantizar la eficiencia deseada.
4.5.-
Oferta turística
En 1993 el
UNEP (Programa de Naciones Unidas para medio Ambiente) realizó un seminario
internacional para tratar sobre Códigos de Conducta para la industria
turística en relación con la consecución de mayores cotas de sostenibilidad. El
informe final señala que "aunque existe una mayor concienciación ambiental
y socioeconómica en muchas de las industrias turísticas, la industria turística
en su totalidad debería alcanzar mayores grados de responsabilidad ambiental,
social y económica"
En las
últimas dos décadas la industria turística ha realizado algunos esfuerzos en la
dirección de establecer normas y códigos éticos de prácticas que asegurasen una
gestión turística más próxima al paradigma de la sostenibilidad, especialmente
en cuestiones de medio ambiente. El objetivo de estos intentos puede
interpretarse como un esfuerzo encaminado a retrasar la previsible regulación
obligatoria impuesta desde fuera de la industria (gobiernos, organismos
internacionales), o como un esfuerzo por adaptar la industria a la regulación
esencial en materia de medio ambiente. La primera de estas interpretaciones
sugiere que la industria estaría intentando evitar lo inevitable, y la
segunda que están en proceso de adaptación al nuevo marco ambiental.
Parece obvio
que el siglo XXI requerirá nuevas estructuras interdisciplinares innovadoras
para los servicios de turismo sostenible. Hoy, los profesionales de estos
sistemas de servicios necesitan desarrollar currículos y modelos de formación
congruentes con las necesidades cambiantes del futuro, que prepare a los
profesionales del mañana para hacer nuevas aportaciones a los servicios
turísticos innovadores e integrados, con el fin de facilitar el desarrollo
humano sostenible (Ruskin, 1998).
La
proliferación de los códigos de conducta para el turismo sostenible promovidos
desde la industria turística para la industria turística, puede
interpretarse como indicadores de una necesidad de cambios en el sector,
percibida ya desde dentro. Sin embargo, por lo que respecta al
seguimiento de estos códigos de conducta, la evidencia muestra que ellos son de
limitada utilidad cuando no están vigilados suficientemente. Cuando los códigos
provienen de un esfuerzo conjunto entre los distintos actores - industria,
consumidores, poblaciones receptoras y administración - el equilibrio
de poder en los organismos de coordinación no debería favorecer a los
representantes de la industria.
"No
obstante, existe también un argumento claro a favor de la representación de la
industria turística en las organizaciones de seguimiento y control de los
códigos de conducta: sin una verdadera voluntad e interés de la industria,
difícilmente ningún código puede llegar a ser realmente efectivo". ( Mason
Peter )
"Nos
hallamos en una sociedad donde la doctrina del capitalismo liberal
imperante promulga que cualquier forma de regulación de una industria
debería ser voluntaria y realizada por la misma industria. Por el contrario,
numerosos estudiosos afirman que debe ser apreciado que el turismo es una
industria más, y como tal "no hay mayor razón para esperar que el turismo
sea responsable, que lo que habría de esperarse de la industria cervecera
disuadiendo a los consumidores de beber por razones de salud" (Butler,
1991).
Por otra
parte, y más allá de esta polarización de opiniones, la propia naturaleza
compleja y fragmentada de la industria turística tampoco ayuda a la regulación
y el control. Están en juego sub-sectores variados como tour-operadores,
agencias de viaje, hoteles y establecimientos de alojamiento, asociaciones de
turismo, destinos turísticos, etc. Cualquier intento por regular y controlar
debe establecer bien claramente los destinatarios de la regulación.
4.6.-
Actitud del turista en relación con el turismo sostenible
Los
responsables del desarrollo turístico implicados en la gestión sostenible de
los recursos suelen enfatizar la necesidad de la educación del turista como un
requisito imprescindible que complemente otras medidas políticas y de gestión
destinadas a controlar y evitar los impactos negativos del turismo. Las medidas
de control no son suficientes si no se educa un turismo consciente, puesto que
hay que contar con el propio protagonista del viaje, el turista. Podríamos
decir que el desarrollo de turismo sostenible se basa en cuatro grandes
pilares: medidas políticas, medidas de gestión, implicación de la comunidad
local y educación y actitud del propio turista.
Si se
analizan las tendencias actuales y los cambios de actitudes implicados, a
primera vista puede parecer que nos hallamos en un momento de cambios
esperanzadores. Sin embargo, no se puede olvidar que la divulgación de ciertos
valores, como la naturaleza o el contacto con algunas frágiles culturas locales
puede provocar una saturación de ciertos destinos turísticos, y por tanto, una
repercusión negativa. El creciente uso de los espacios naturales, y de algunos
espacios declarados patrimonio de la humanidad, como lugares de visita masiva y
para el disfrute y el recreo, por ejemplo, ha puesto en peligro las propias
características que hacían admirables esos lugares. Ese puede ser el caso del
Santuario de Macchu Picchu, ente otros lugares. En España, por ejemplo, los
cerca de cuatro millones de turistas que visitan anualmente los parques
nacionales imponen la delimitación del acceso, al menos a ciertos lugares, y
una necesidad de contemplar la capacidad de carga de esos lugares como un
factor limitante.
En ocasiones
se ha presentado al turista responsable como la alternativa al turismo de
masas. Sin embargo, numerosos autores han alertado también sobre los riesgos de
destrucción ambiental provocados por grupos de turistas conscientes que se
internan en zonas poco conocidas o apartadas del turismo masivo.
Parece
necesario, por ello, considerar que la gestión del turismo sostenible debe
afectar al turista no sólo en cuanto a receptor de medidas de gestión sino
también en la formación del turista que permita asumir sus propias
responsabilidades. Estas medidas educativas pueden desarrollarse en todas las
fases del turismo, antes y después del viaje.
El fenómeno
del turismo de masas y su crecimiento desmesurado ha conducido a una serie de
problemas, que se han manifestado de forma más evidente y con más nivel de
publicidad en años recientes. Los problemas incluyen la degradación a niveles
de medio ambiente, sociales y culturales, además de un desigual reparto de
riqueza y beneficios, la promoción de actitudes paternalistas por parte de los
países del norte hacia los países del sur, e incluso la diseminación de
enfermedades. Algunos de estos problemas han devenido asuntos de primera
importancia entre las áreas de mayor impacto inmediato.
Por otra
parte, un buen número de organizaciones internacionales y nacionales
relacionadas con el turismo se han creado en los últimos años. Recientemente,
muchas de estas organizaciones han producido códigos de conducta para su uso en
la industria del turismo. Estos códigos han sido dirigidos no sólo para los
turistas, sino también para los tour-operadores, los gestores y organizadores
privados, las administraciones turísticas y los políticos, y los espacios
naturales y las asociaciones conservacionistas.
La mayoría de
los códigos de conducta dirigidos a turistas inciden en el respeto a las
culturas locales y sus tradiciones y costumbres. Suelen referirse a sugerencias
y modos para alcanzar un grado de conocimiento mutuo y un entendimiento,
evitando conflictos entre turistas y comunidades locales.
En cuanto al
formato y al estilo, la mayoría de los códigos de conducta de turismo
sostenible dirigidos a turistas están redactados bajo la forma de una lista de
instrucciones o de asesoramiento en relación con áreas particulares de
preocupación. La mayoría de los códigos favorecen un estilo directo, con
informaciones de tipo instrucciones sobre lo que se debe hacer y lo que no.
Esta aproximación puede resultar contraproducente en algunos casos pues tiene
el riesgo de aparecer como normas rígidas impuestas y por tanto alienadoras.
En este
sentido, numerosos autores coinciden en afirmar el enorme papel que la
educación tiene respecto de las conductas de los individuos en relación con el
turismo, ya que el principal objetivo de la educación es desarrollar los
valores y actividades de las personas y aportarles los conocimientos y
habilidades con las que podrán sentirse más seguros, llegar a un disfrute pleno
y estar más satisfechos de su vida. Esto implica no sólo que la educación es
relevante para el trabajo y la economía, sino que es igualmente importante para
el desarrollo de la persona como individuo, como miembro activo de la sociedad,
para sus relaciones con otras culturas y pueblos y para el incremento de la
calidad de vida.
El individuo
por sí mismo no puede asegurar alcanzar los pre requisitos y condiciones
necesarias para desarrollar una actividad personal de turismo responsable
y consciente. Se requiere una acción coordinada por parte del gobierno,
organizaciones no gubernamentales, industria turística, instituciones
educativas y medios de comunicación.
La educación
del turismo juega el principal papel a la hora de reducir diferencias en
los estatus de los actores y de asegurar una equidad de oportunidades y
recursos. Contribuye también a que las personas alcancen su máxima
potencialidad en sus experiencias turísticas. La educación del turismo
entendido como una opción de ocio serio y responsable debería ser adaptada a
las necesidades locales y a las demandas individuales de pueblos y regiones,
teniendo en cuenta los diferentes sistemas sociales, culturales y económicos.
Se trata de un proceso de aprendizaje a lo largo de toda la vida que incorpora
el desarrollo de actividades, valores, conocimientos, habilidades y recursos de
ocio.
Los sistemas
educativos formales e informales son los pivotes para la puesta en marcha de la
educación del ocio y de la experiencia turística, del fortalecimiento y de la
facilitación en la implicación de la persona en este proceso. Este tipo de
enseñanzas ha sido reconocido desde hace tiempo como parte del campo de la
educación, pero no ha sido puesto en práctica en muchas ocasiones. Se debería
entender como una parte importante del proceso de socialización en el que
juegan un papel una gran variedad de agentes.
5.- INDICADORES
Los indicadores nos ayudan a conocer de
manera rigurosa la realidad de los recursos y cómo estos están siendo
utilizados para lograr un plan que cauce el mínimo impacto ambiental. Su
principal función es medir la información que será utilizada por los gestores y
los responsables del desarrollo en el momento de la toma de decisiones. Un
entendimiento de los factores clave es previo a la selección de indicadores,
para no caer en una serie de datos sin significación desde el punto de vista
del análisis y la toma de decisiones. Es pues una herramienta eficaz que ayuda
en la gestión de un plan de desarrollo sostenible.
7. BIBLIOGRAFIA
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